'Volverán las oscuras golondrinas...'
ANÁLISIS
Mario Gómez
Como dijo Bécquer, volverán las oscuras golondrinas, volverán; y no sabemos si a colgar de sus nidos, ni si los bravos habitarán los campos; pero a raíz del anuncio de la extinción de la vacada que pastaba en el Cortijo Arenales en Morón de la Frontera (Sevilla), se suscitan voces que, como espadas de Damocles, penden sobre muchas cabezas (según quien las erija) buscando culpables sobre los que descargar sus conciencias, para que, una vez aliviadas, sea el “sistema”, las “figuras” o las empresas quien carguen con la culpa.

Entre todos la mataron, pero ella sola se murió; porque no nos equivoquemos, solo la falta de demanda ha sido la que se ha encargado de embarcar tantas vacadas en el último siglo camino del matadero. Porque de nada hubiera servido que en el último año las figuras hubieran demandado estos toros, si los aficionados no responden en taquilla. De nada sirve que un empresario reseñe una corrida, si los toreros que la hacen frente no encuentran méritos a sus triunfos con estos hierros…

¿Dé qué han servido las 10 orejas cortadas a toros del Excmo. Sr. Conde de la Maza esta temporada? Recordemos que de los 17 animales lidiados entre novilladas picadas y corrida de toros y los 3 toros desorejados, ahora ya se encuentra diseminada esta vacada. Pero quizá el hecho de lamentarnos y de culparnos unos a otros por esta pérdida, nos impida ver que hay otras tantas en “peligro de extinción”, y las lágrimas de hoy, no nos dejan ver el peligro del mañana.
Porque “desengáñate, mudo absorto y de rodillas, nadie te amará….”





