TOREROS SEVILLANOS | Pepín Martín Vázquez
Mario Gómez
Torero de toreros y eslabón esencial en la tauromaquia sevillana, Pepín Martín Vázquez tuvo una carrera breve pero fructífera.

Este torero, nacido en agosto de 1927 en Sevilla, tuvo una carrera intensa quizá con dos puntos de inflexión claramente destacables, pero antagónicamente en cuanto a su persona: la cornada recibida el 8 de agosto del 1947 en Valdepeñas, que marcó su carrera e influyó en su retirada y la protagonización de la película Currito de la Cruz (tercera de las cuatro adaptaciones cinematográficas de la novela homónima de Alejandro Pérez Lugín.
Rodada en 1948, nos cuenta la lucha de un torero por conseguir el amor de una mujer y defender su posición en el ruedo. Las imágenes del torero sevillano en Madrid, Sevilla y México utilizadas en el montaje han convertido esta película, junto con Sangre y arena en el film taurino por excelencia.)

Hijo y hermano de toreros, empezó a una temprana edad queriendo ser becerrista yen 1943 vistió su primer traje de luces en Cehegín Murcia, debutando con picadores un año más tarde en Barcelona.
Con gran ambiente, fue en esta plaza donde tomó la alternativa el 3 de septiembre de 1944, de manos de Domingo Ortega y el toro 'Partidario', de Alipio Pérez-Tabernero. El cartel, con ocho toros, lo completaron Pepe Luis Vázquez y Carlos Arruza. El 22 de febrero de 1953 toreó su última corrida en Caracas (Venezuela), actuando junto a Jumillano y César Girón. En la Maestranza, debutó el 19 de abril de 1945, alternando con Manuel Rodríguez 'Manolete' y Carlos Arruza; y su última actuación en la plaza sevillana tuvo lugar el 2 de mayo de 1949, en una corrida benéfica.

Pepín, como se le conoce en el mundo del toro, cuajó faenas memorables en las que brilló su arte, dentro de un toreo de corte sevillano. Tres temporadas en la cumbre, el torero de la Macarena dejó una huella profunda en la historia del toreo.





