¿Qué ocurrió en la Feria de Abril de 1953?
Sandra Carbonero
La Feria de Abril de 1953 fue agitada. La Corrida de la Cruz Roja celebrada el martes de la misma resultó accidentada. Antonio Ordóñez recibió una cornada mientras realizaba un quite a un toro de Guardiola. Cuando aún el susto estaba presente, Manolo Vázquez tuvo que ser atendido por una conmoción cerebral
Pero el suceso más extraño y por el que es recordada esta Feria tuvo lugar el día siguiente. Estaba siendo una semana muy lluviosa y las condiciones meteorológicas no eran propicias para la celebración del festejo. En el cartel se anunciaban Rafael Ortega, Manolo Vázquez y Manuel Calero “Calerito”, que sustituía a Ordóñez, con toros de Bohórquez. Antes de trenzar el paseíllo, el Teniente de Alcalde Jover Tripladi que presidía la corrida, les comunicó a los espadas que de celebrarse el espectáculo se comprometieran a no dar marcha atrás durante el mismo.

Salieron los tres primeros astados, que según cuentan las crónicas del día, tuvieron grandes cualidades y los toreros estuvieron a la altura teniendo en cuenta la dificultad de torear con el aguacero. Antes de sonar los clarines anunciando la salida del cuarto, el ruedo estaba inundado y el público enfadado ante el diluvio que estaba soportando. Con esta situación y ante la imposibilidad de desarrollar su labor, los toreros y sus subalternos se negaron a recibir al cuarto toro.
Tras el incumplimiento de la promesa que hicieron, el presidente decidió tomar medidas. El festejo quedó suspendido pero puso tanto a los matadores como a sus cuadrillas a disposición de la Autoridad. Vestidos de luces salieron de la plaza camino de la comisaría. Una vez expuestos sus argumentos sobre la negativa de continuar con la lidia, fueron puestos en libertad pero con una multa de 15.000 pesetas cada uno.

Aula Taurina
La nota que emitió el gobierno civil decía lo siguiente: “Dada la actitud adoptada frente a la presidencia por los espadas de la corrida de toros celebrada en el día de ayer, Rafael Ortega, Manuel Calero “Calerito” y Manolo Vázquez, en la plaza de la Real Maestranza de esta capital, con evidente infracción del vigente reglamento del espectáculos taurinos, han sido sancionados debidamente por la autoridad gubernativa, ingresando los referidos diestros la suma de 45.000 pesetas para atenciones benéficas, a distribuir proporcionalmente entre las instituciones siguientes: Sanatorio de Jesús del Gran Poder, de los Hermanos de San Juan de Dios: Hospital de la Caridad y Hermanas de la Cruz. Lo que se hace público para general conocimiento. Sevilla 23 de abril de 1953. El gobernador civil”.
Como consecuencia de los hechos, desde ese momento se optó por que no participara ningún representante del Ayuntamiento en la presidencia y en su lugar se puso a la policía.





