Orejas y circunstancias

Actualidad Taurina

El Juli, Manzanares y Ureña puntúan en una interesante corrida de Hermanos Jiménez

 

Ignacio Muruve

 

El veranillo de San Miguel calaba los huesos en la undécima de abono del serial septembrino. En la semana epilogal de la feria sevillana se recordará a un gran primer cuadrúpedo de Hnos García Jiménez y la disposiciones de tres toreros que se irán con orejas de diferente peso en su esportón.

 

 

'Ateo III' fue un extraordinario animal. Algo montado arriba pero con cierto orden en sus hechuras. Julián se estiró con el percal bajándole las manos a niveles casi surrealistas. Tuvo viveza el colorado hasta que llegó a la muleta del madrileño comenzando a humillar con un ritmo sensacional. Un cambio de mano ya despertó hasta a las golondrinas que se posaban en las tejas maestrantes. Hubo profundidad y muletazos de diferente factura pero quedó la extrañísima sensación de rareza al ver que Juli no le cortase las dos orejas a este gran animal. Una se antojó como premio corto.

 

 

El armónico cuarto no llegó con fuerzas al último tercio. Julián lo intentó pero se fue con la pena de no haber podido ver al toro en otras circunstancias.

 

 

De Manzanares en el segundo quedará la sensacional suavidad aplicada al manso cuarto, un toro que pese a tener ese defecto, si se la dejabas puesta en la cara y tirabas de él acababa embistiendo con temple y ritmo. La mano izquierda fue la que nos mostró la enjundia y la derecha el mando. Pinchó arriba varias veces y perdió un posible trofeo.

 

 

No ocurrió así en el quinto, un toro de hechuras perfectas. Lo que nos recuerda ese tópico perdido en la memoria de la pandemia y pocas veces visto en esta feria: el toro de Sevilla. Con muy pocas fuerzas y manifestando invalidez llegó a la muleta de un Manzanares que dosificó y aguantó al animal mostrando que ese toro con más fuerza hubiera roto los moldes. Clase, recorrido y empuje. La pena, las fuerzas. La oreja no tiene peso ninguno, pero fue concedida.

 

 

El mejor Ureña de la tarde y posiblemente del año se vio en el sexto. Se jugó los muslos sin trampa ni cartón ante un pájaro bueno de Matilla. Marcaba los adentros, tiraba derrotes y era incierto. Todo para coger la espada y acabar con la papeleta pero Paco se fajó y acabó metiéndolo en el canasto. Tremenda la verdad del murciano que fue premiada con una oreja.

 

Ureña recogió con temple al tercero en el tendido 6 pero también llegó desfondado a la muleta pese no haberlo picado. 

 

SEVILLA. Plaza de toros de la Real Maestranza de Caballería. 11ª Corrida de Abono de la feria Extraordinaria de San Miguel. Tres cuartos de plaza. Toros de Hnos. Jiménez - Olga Jiménez (3º). Bien presentados y de buen juego

El Juli, OREJA y SILENCIO

JM Manzanares, OVACIÓN y OREJA

Paco Ureña, SILENCIO y OREJA

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