Olivenza: La ‘chistera' de Morante, un oásis en tardes de frustración ganadera
El cigarrero sólo pudo sacar muletazos despacios del segundo toro de su lote, un ejemplar de Zalduendo sin fuelle. Aguado tampoco tuvo suerte con su lote, por encima de su primero y rajado su segundo. Solo Manzanares cortó oreja, en el quinto de una corrida sin raza ni juego
La corrida de Zalduendo con la que se cerraba la edición de este año de la Feria de Olivenza, y con dos sevillanos en el cartel, Morante de La Puebla y Pablo Aguado, decepcionó a los aficionados que rozaban el lleno de la plaza pacense. Al público le costó entrar en el festejo, y más teniendo en cuenta el triunfal mano a mano regional de De Justo y Ginés Marín de la mañana, las cinco orejas que sumaron, y a lo que hay que añadir que el primer toro de la tarde, el de Morante, se echara a los corrales. Flojo y sin fuerzas. El sobrero, aunque de mejor hechuras, anduvo soso, desclasado y sin transmisión alguna. Salió desentendido del recibo capotero del cigarrero, y descompuesto en varas. Tampoco se empleó en los palos que colocaron Lili y Sánchez Araujo. En el trasteo, visto lo visto, Morante abrevió con dos pinchazos, una media estocada, a la que le siguió el descabello. Silencio y leves pitos que vaticinaban a modo de aviso si en su segundo había ‘petardo’.

El cuarto de salida manseó, nada más que quería irse a las tablas eludiendo la pelea. El rajado de Zalduendo se llevó un aislado y buscado a pulso ramillete de verónicas con la marca del capote de Morante: Agua de un pozo vacío de materia, se podría decir. Con ganas de agradar al público, la cara del de La Puebla era de preocupación por la falta de codicia del de Bailleres, y ya era el último de su lote. Sin lucimiento en el caballo ni en el tercio de banderillas protagonizado por Lili y Trujillo, Morante tomó la muleta con la intención de explotar lo poco que podía tener el astado. Hubo que sacárselo en la querencia tras andar detrás de él con la pañosa inédita durante unos minutos después del cambio de tercio. Y cuando todo apuntaba a bronca, salió el ingenio del genio. Aun sin llevar el animal la embestida hasta el final, Morante se empleó con mando y asentamiento. Encajando la figura y llevándolo muy cosido, aun con falta de ligazón por la poca fuerza del toro.

Dejó dos cadentes muletazos sacados de la chistera ‘made Morante’, de esos que para el tiempo, y unos molinetes de adorno que puso al público en pie, valorándolo con una gran ovación. Sin embargo la estocada no fue efectiva, que sí entera, pero trasera y tendida, con lo que costó al zalduendo en caer, llegando a sonar incluso un aviso. El público se enfrió y sólo hubo una tímida petición de oreja, pero no la necesaria para que cayera el trofeo. Ovación.

Aguado no corrió mejor suerte con su lote. En su primero, el tercero de la tarde, salió airoso y aplaudido tras el recibo de capote. Lanceó a la verónica con asiento y verticalidad. Su oponente, en la línea del resto, descastado. Largo puyazo se llevó en varas, y aseados pares de Diego Jiménez. En el trasteo Aguado lo llevó con buen son, intentando estructurar una faena que no llegó a los tendidos. Anduvo por encima de su oponente, muy torero y metido en la faena. Notables cambios de manos, encajado y llevando hasta el final el muletazo. Al natural surgieron buenas tandas, sometiéndolo por bajo cuando. El animal se mostraba noble, buscaba la muleta, pero sin emoción y saliendo del envío a media altura y a mitad del recorrido. Dos pinchazos y entera. OVACION

Tras la oreja cosechada por Manzanares en el quinto, único salvable y potable de la corrida, con el que el alicantino tuvo que hacerle todo, en el cierra plaza poco pudo hacer el joven sevillano. Se encontró con un rajado zalduendo que salía del muletazo buscando las tablas. Tomó los aceros pronto aun intentándolo antes y tras pinchar el público con leves palmas que reconocieron su esfuerzo lo silenció.

FICHA DEL FESTEJO
Olivenza (Badajoz). 4a corrida de la Feria. Toros de Zalduendo, de escaso juego y menos casta. Casi lleno en los tendidos.
Morante de La Puebla, SILENCIO y OVACIÓN
José María Manzanares, OVACIÓN y OREJA
Pablo Aguado, OVACIÓN y SILENCIO





