Morante y Ventura puntúan en la jornada de hoy
Los cigarreros han sido los triunfadores en clave sevillana de la tarde con sendas orejas cortadas en Brihuega y Lucena, respectivamente; Manuel Escribano no ha tenido suerte en el desafío ganadero lidiado en la localidad francesa de Vic
Brihuega (Guadalajara). MORANTE DE LA PUEBLA, silencio y oreja
La tarde en la llamada 'Corrida de la Primavera' de Brihuega comenzó con la salida de dos toros al ruedo que se habían escapado de los corrales en los prolegómenos de la corrida. Una vez encerrados de nuevo en los chiqueros, Morante recibió a su primero de la tarde abriendo la capa y dando un recital de verónicas en el recibo de Juan Pedro Domecq en los medios. Cogido con alfileres de fuerzas, pero con cierta calidad, el juanpedro colaboró en una bella faena en la muleta del cigarrero. Morante comenzó con un inicio a dos manos, sacándoselo al centro del platillo, pero fue en el tercio donde mejor se desplazó el toro y más templó el torero. La espada se encargó de emborronar lo que el diestro de La Puebla había construido.

En renglones de la crónica de mundotoro.com, "con verónicas de menos alta recibió Morante al cuarto. Buen son el de este también. Carretero se lo enseñó por el derecho. Ahí, le dijo con la mirada en banderillas. Y Morante, que no se prodiga mucho en quites, brindó al respetable. Montera hacia arriba. Poca superstición, mucha torería. El sevillano toreó con expresión, con gran ajuste y llevando al toro más allá de la cadera. El toreo en redondo, no en línea. Lo distinto tiene un valor incalculable. Por eso Talavante, por eso Morante. El toreo alegre se refleja en la sonrisa de la salida de cada suerte. Dejó media estocada en dos tiempos un punto baja y paseó una oreja". En la tarde, Alejandro Talavante se llevó el mejor lote con un resultado de oreja y ovación. Por su parte, José María Manzanares se llevó el peor par y fue silenciada ambas de sus actuaciones.
Lucena (Córdoba). DIEGO VENTURA, ovación y oreja
La falta de puntería con el rejón de muerte frustró hoy el pleno de puertas grandes en el arranque de temporada de Diego Ventura. Pinchó el jinete a sus dos toros frustrando así un premio mayor a la única oreja cortada. Un balance que no hace justicia a su nivel en el conjunto de una tarde en la que rayó a su nivel habitual. Y ello significa que el público encontró correspondencia a su expectativa. Y que se divirtió y se entusiasmó con la ilusión naciente que es Universo. Y con la versatilidad de Bronce. Y con genialidad de Nazarí. Y con el temple innato de su hijo, Importante. Y con la perfección hecha doma en Dólar.

Sirvió y mucho el primer oponente de Diego Ventura, de su propio hierro. Un buen toro al que disfrutó toreando de costado y quebrando en espacios imposibles con Universo, un caballo que apenas se está estrenando en la cuadra del cigarrero y que está llamado a ocupar un lugar importante en ella. Como ya hace Bronce, un animal de tremendas capacidades que, como consecuencia, ofrece a Diego muchas opciones también en función de cada tarde y de cada toro. Hoy se lució Ventura con él en banderillas ejecutadas yendo muy de frente, toreando desde el embroque y hasta la salida de la suerte. La cima de esta primera faena llegó con Dólar. Desde luego que en el rehilete que puso a dos manos sin cabezada en el caballo, pero también en otra anterior que fue un compendio hermoso de cómo hacer la reunión: de cómo meterse al toro bajo el estribo, de cómo se funde el caballo con la bravura colocando su cuerpo con una naturalidad que fluye, con una entrega que es sincera, pura doma, pero puro corazón también. Tras las cortas con Remate, se sucedieron los pinchazos que lo dejaron todo en una ovación.
Aunque con menos prestaciones que el primero, el segundo toro de su lote se dejó en la medida suficiente como para que Ventura lo cuajara también. Tras recibirlo con Lambrusco, firmó una de las cumbres de la tarde montando a Nazarí, empeñado en ampliar cada día, cada tarde, su leyenda viva. Ésa que, en gran medida, se escribe en nombre del temple, un don que, en su sangre, se torna privilegio. Otra vez lo derrochó al torear de costado llevando hilado al toro a sólo milímetros. Sin un tirón ni una sola brusquedad. Con un tacto de seda, con pulso de terciopelo. Tres banderillas clavó Diego Ventura con él, que fueron también una cátedra de toreo a caballo. Lo tuvieron todo. Eso que llaman cánones. Luego salió Importante, que también lleva el temple, el dominio del tiempo en su sangre, y así lo expresó en dos palos brillantes. Llovía y cada vez más al tiempo en que Ventura mantenía alto el nivel de intensidad con las cortas al violín con Remate. Lástima que otra vez se torciera el acierto con el rejón de muerte porque la oreja cortada se quedó corta frente a lo que el conjunto de la tarde de Diego Ventura dio de sí.
Vic - Fezensac (Francia). MANUEL ESCRIBANO, silencio y silencio
Manuel Escribano ha sido uno de los protagonistas en lidiar el 'desafío ganadero' esta tarde en Vic entre las reses de los hierros de Valdellán y Los Maños, donde el mexicano Sergio Flores ha sido silenciado al igual que el de Gerena. Sólo ha obtenido mejor suerte el colombiano Sebastián Ritter al escuchar en el tercero palmas, aunque silenciado en el que cerraba plaza. El primer toro en saltar al ruedo de Vic fue un cinqueño de la ganadería de Valdellán con mucha movilidad de inicio, aunque complicado e incómodo por momentos en el tercio de banderillas colocadas por el propio Escribano. La falta de fuerzas del astado se vio en la pérdida de manos en varias ocasiones, aun embistiendo con nobleza en la muleta del sevillano. Sin transmisión ni empuje la faena, todo a media altura. Silencio, a pesar de la buena estocada del diestro gerenense.

El segundo del par de Manuel Escribano, el que hacía cuarto, era un ejemplar de Los Maños, que salió avanto y con muy buen son, con caja y en tipo de la casa. Deleite con los palos Manuel, andando con mucho brío y espectacularidad. La faena con la franela comenzó con tandas lucidas, ante untoro con casta, pero con algo de fondo que fue peridiendo poco a poco. El de Los Maños se desfondó viniendose abajo tras sacarle lo máximo Escribano. La faena se silenció a al de Los Maños se le ovacionó en el arrastre.





