Morante y Diego Ventura salen a hombros en una gran jornada

Actualidad Taurina

El diestro de La Puebla obra una gran faena de dos orejas en Granada; el jinete hace lo propio en Aranjuez

Los cigarreros José Antonio Morante de La Puebla y Diego Ventura eran los dos diestros sevillanos que toreaban en la jornada de hoy. Ambos han salido a hormbos de sus comparecencias siendos sendas salidas a hombros consecutivas por segundo fin de semana, tras salir por la Puerta de Los Califas en Córdoba el sábado y domingo pasado, respectivamente.

 

 

 

GRANADA. Morante de La Puebla, PALMAS y DOS OREJAS con toros de Núñez del Cuvillo

Abrió plaza Morante de la Puebla con un toro que apenas duró en la muleta, pero que con el capoté cuajó un ramillete de verónicas despacio y componiendo. La pena fue que se quedó sin material en la muleta y tuvo que abreviar.

Morante en el quinto cuajó una de las faenas de la feria. Extraordinaria la faena del sevillano cargada de toreo caro, pellizco y detalles en los pases por alto, en los trincherazos y en el toreo al natural. Cumbre Morante en varias series con la mano izquierda en una faena de inspiración. Dos orejas y ovación al buen toro de Cuvillo. Junto al cigarrero también han salido por la puerta grande de la Monumental Frascuelo José María Manzanares y Alejandro Talavante.

 

 

 

ARANJUEZ (Madrid). Diego Ventura DOS OREJAS y DOS OREJAS, con reses de Doña María Guiomar Cortés de Moura

Tarde plena de Diego Ventura hoy en Aranjuez, coronada con cuatro orejas que son la fiel correspondencia a la actuación total del caballero de La Puebla del Río en una tarde marcada por la lluvia, la misma que retrasó su comienzo. Incidir en el momento más que dulce que vive Ventura parece innecesario, pero se pone de manifiesto cada una de sus tardes. Todo surge con la facilidad que emerge de la maestría y que para nada es fácil. Y con la continuidad de quien tiene el toreo en la yema de sus dedos y por ahí le rebosa. Hay seguridad y solvencia en cada actuación de Diego. Un dominio total del arte del que es artista. Ventura vive el momento en el que está superando su propio nivel.

 

 

 

Ni la lluvia le mermó esta tarde. Y eso que es complejo torear a caballo lloviendo como hoy llovió. Pero hasta eso parece dominar el cigarrero, que ha encontrado la dicha de un buen lote de toros de María Guiomar Cortés de Moura, que ha aprovechado y disfrutado con evidencia. Al primero de ellos lo saludó con Guadalquivir para luego bordar el toreo de costado rebosante de temple con Bronce y, a continuación, clavar al quiebro con exactitud, riesgo y emoción desbordad con Lío. Llovía con intensidad, pero logro Ventura que la gente se olvidara de ello para empaparse sólo de su tauromaquia. Tras las cortas, cobró un rejón entero y rotundo con Remate que le puso las dos primeras orejas de su gran tarde en las manos.

 

Ese camino del triunfo abierto en el primero lo terminó de recorrer en el cuarto, otro buen toro de Guiomar al que paró con exquisitez a lomos de Lambrusco. Fue el preámbulo de la cumbre de la tarde: un sensacional tercio de banderillas con Nazarí, Fino y Dólar. Tres caballos que, en sí mismos, definen y condensan buena parte del punto al que ha llegado el toreo de Diego Ventura. Si Nazarí es perfecto, Fino es completísimo y Dólar, la sublimación de la doma. Nazarí es el maestro; Fino, el presente que llena de esperanza el futuro y Dólar, un sueño cumplido. Otro rejón fulminante con Remate le puso el broche a la tarde. Tarde de plenitud de un torero sencillamente cumbre. Sus compañeros de terna, Cayetano y Miguel Ángel Perera fueron aplaudidos en sendos lotes.

 

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