La 'guerra' de Calerito y González Écija en Palos; Robo a Ventura en su estreno con los adolfos

Actualidad Taurina

Los novilleros sevillanos se alzaron por todo lo alto con la segunda novillada del ciruito andaluz en el duelo Juan Pedro Domecq - Prieto de la Cal y presentan sus credenciales para ñla siguiente fase

 

Notable actuación de los diestros sevillanos ayer sábado en las distintas comparecencias. Sobresalieron los novilleros Juan Pedro García Calerito y Jaime González Écija, que en Palos de la frontera, cortaron entre ambos un total de ocho orejas y un rabo, en la segunda novillada del circuito andaluza de novilleros. Por su parte, Diego Ventura puso bocabajo la plaza de toros de Ávila en su primer encuentro frente a la ganadería de Adolfo Martín. El toricantano Manuel Vázquez no pasó del apéndice en Santa María de Nievas, los aceros le privaron de un mayor premio.

 

 

PALOS DE LA FRONTERA (Huelva). Novillos de Juan Pedro Domecq y Prieto de la Cal. Calerito, DOS OREJAS y DOS OREJAS y RABO; Jaime Glez. Écija, DOS OREJAS y DOS OREJAS y RABO.

Calerito dio un paso al frente ayer en Palos en el segundo novillo de tarde, un noble ejemplar de Juan Pedro Domecq, con duración, y que permitió al novillero de Aznalcóllar vaciarse y dejarse el alma hasta tirar de todo el repertorio que puede dar en la plaza. Se lo creyó, se exprimió y dio otro nuevo zarpazo en el primer circuito de novilleros de Andalucía tras el indulto de Bribón de El Parralejo del rondeño Pablo Páez el pasado fin de semana en Sanlúcar. El inicio con este segundo utrero de su lote fue de una exquisita pureza. El recibo de capote fue certero para fijar y aventurar el buen juego que daría el de juanpedro en el trasteo. Calerito se mantuvo firme, manteniendo la verticalidad, y con decisión.

 

 

El novillo salió algo trastabillado después del encuentro con el caballo, aunque pasó con aguante por el tercio de banderillas. El inicio de faena de Calerito fue bastante decidido. Lo citó de lejos, obligando al novillo a desplazarse y verle las virtudes que tenía. Se sentía cómodo el de Aznalcóllar en los primeros compases. Con la muleta puesta, muy abierta y cosido continuó la estructura de un bello trasteo ante la humillación y encaste del animal, dándole su sitio. Los cambios de mano llegaron a mitad de la actuación con este cuarto de la tarde, de muy buena factura y que rubricaron el crecimiento de Calerito, con recursos que complementaron la valentía que desde becerrista ha desarrollado.

 

Aprovechando la nobleza, el buen pitón derecho y el fondo del novillo, aunque algo ya desgastado, el sevillano se dejó todo ante el aliento que le daba Luis de Pauloba desde el callejón. Tiró de circulares invertidos, desplantándose y poniendo la fresera plaza onubense en pie. Mató de estocada entera, emocionado y jaleoso indicaba a la cuadrilla que dejaran que la muerte fuera tragada con el eficaz espadazo. Cayó el novillo, y el público voló los pañuelos hasta el presidente le otorgó los máximos trofeos.

 

En su primero, y con la responsabilidad de saber que abría cartel, la mirada fija en la puerta de chiqueros y con cara de concentración, se fue a portagayola ante el primero de su lote, un ensabanado Prieto de la Cal que salió muy exigente de corrales. Y casi sin darle tiempo a Calerito a sobreponerse del recibo de rodillas, aunque solvente, resolvió. Muy en comportamiento del encaste Veragua, puso en algún apuros a los de plata a la salida de la cara del de Prieto tras poner las banderillas.

 

Aunque tenía nobleza, el novillo adoleció de fuerza en los primeros compases, Calerito tuvo que tirar de oficio para estar por encima y ayudar al utrero tapándole los defectos. Consiguió que repitiera en la muleta, aunque se quedaba corto a mitad de embestida y protestaba. Concluyó Juan Pedro por manoletinas. Notable actuación ante un novillo de una ganadería que siempre es complicada en comportamiento y peligrosa en embestida. Pinchó en primera instancia y mató sin problemas en el segundo intento para obtener las dos primeras orejas de la tarde.

 

 

El segundo sevillano acartelado en Palos, Jaime González Écija, no quiso quedarse atrás de presentar sus credenciales en este circuito andaluz de novilleros, del que ya se proclamara triunfador en la corta y accidentada edición del año pasado por la crisis sanitaria. El éxtasis de su tarde llegó con el jabonero de Prieto de la Cal que cerraba plaza. Un novillo que en todo momento dio juego en la muleta del astigitano, a pesar de no romper para que Jaime pudiera desarrollar el toreo clásico y puro de sus manos.

 

Tiró de coraje, y desarrolló la faena pisando los terrenos complicados que le pedía el animal, y donde sí peleaba con raza. Templando y llevándolo con oficio a media alturita, muy medido y con mimo por momentos. Actitud, oficio, y una versión de González Écija de garra y pundonor que culminó tirándose a matar para dejar la espada con una estocada entera para que al apostre cayeran las dos orejas y rabo. Al de Prieto de la Cal por su comportamiento se le otorgó tras su muerte la vuelta al ruedo.

 

 

En su primero, los dos apéndices cayeron en su cuenta después de toparse con novillo de Juan Pedro complicado de inicios en el capote, pasaportando la falta de fijeza del tercero de la tarde con unas vistosas Chicuelinas con sello propio, además de verónicas aentadas. Con la franela Jaime se mostró asentado, a gusto, manteniendo el encaje y la verticalidad en figura, con temple y aprovechando un buen pitón derecho de utrero venido de El Grullo, y todo por bajo y medido, hasta sacar lo mejor de la nobleza que llevaba el de juanpedro dentro. La certera estocada le suspuso desorejar a su oponente.

 

 

 

En el mismo festejo, el almeriense Jorge Martínez dejó destellos de su toreo y desarrolló una notable actuación durante la tarde para cortar oreja y dos orejas.

 

ÁVILA. Toros Adolfo Martín. Diego Ventura, OVACIÓN y OREJA, con DOS VUELTAS AL RUEDO. Diego Ventura bordó el toreo, una actuación rotunda, de cuatro orejas y un rabo si llegar a atizar con el acero.

Porque Diego Ventura la lio en el quinto, un encastado toro de Adolfo Martín y el presidente le negó de manera absurda la puerta grande. La bronca fue monumental y Ventura fue obligado a dar dos clamorosas vueltas al ruedo. La bronca estuvo a punto de desembocar en un altercado de orden público. Arriesgó muchísimo Ventura con un toro encastado y de mucha emoción A lomos de Velázquez se lo dejó llegar clavando con precisión y ajuste. El momento de alboroto llegó cuando salió Bronce, le quitó a cabezada y se vivió un gran duelo entre el toro y una gran figura del rejoneo demostrando valor y esa personalidad que volvió locos a los tendidos puestos en pie. Cogió las banderillas cortas, el presidente se lo negó pero clavó un par a dos manos de mucha exposición y riesgo. Un rejonazo certero antes de pinchar. ¿Quiso el presidente negarle la segunda oreja por algún motivo previo?

 

 

Antes, Diego Ventura recibió al segundo en el centro del anillo con Guadalquivir quebrando un rejón de castigo explosivo. El toro siguió la cabalgadura y Ventura cosió al toro poniendo al público en pie. La faena con Nazarí tuvo momentos cumbres con quiebros ajustadísimos en los embroques y con un toro bravo pero nada fácil para el toreo a caballo La faena de Ventura iba camino de los máximos trofeos pero se demoró con el rejón de muerte porque el toro esperó al de la Puebla Del Río. El toro fue aplaudido y Ventura recogió una ovación desde el tendido con el público. CRÓNICA mundotoro.com

 

 

Rui Fernandes fue premiado con oreja y ovación, y Leonardo Hernández con ovación y oreja.

 

SANTA MARÍA LA REAL DE NIEVA (Segivia). Manue Vázquez OREJA y OVACIÓN, novillos El Tajo y La Reina. El novillero sevillano solo pudo contar con un apéndice en el duelo de dinastía de ayer sábado en la provincia segoviana. En su primer ejemplar anduvo suelto y con gusto, y fue premiado con una apéndice. En el segundo saludó una ovación pues los aceros le privaron de un premio mayor. José Ruíz Muñoz y Carlos Enrique Carmona salieron a hombros.

Noticias relacionadas