La Feria de Sevilla o de Abril mercantil, social y taurina (II)

Actualidad Taurina

Desde el primer año de la construcción oficial de la plaza de la Maestranza de Sevilla en 1847, todas las primeras figuras del escalafón han actuado en su feria taurina que se divide en dos semanas, la de prefería y la de farolillos, dependiendo de que se actúe antes o durante los días oficiales. A lo largo de su historia muchos momentos especiales:

 

  Paseillo en La Maestranza 18 de abril de 1847. Obra de Domínguez Bécquer

 

- Comienza el siglo XX celebrándose 4 corridas de toros; en 1909 los toros de Miura mandan a la enfermería a todo el cartel, José Claro 'Pepete', que muere por cogida un año después en Murcia, Antonio Moreno 'Moreno de Alcalá' y a Francisco Martín Vázquez, padre de la dinastía de los Martín-Vázquez, suspendiéndose el festejo tras la lidia del quinto toro; el 21 de abril de 1914 comparten por primera vez cartel Juan Belmonte y Joselito, que había debutado en la Maestranza la temporada anterior

- Del 37 al 39 no hubo festejos por la guerra, pero sí feria de ganado que por entonces ya iba a menos hasta desaparecer; a partir de mediados de siglo ya son 8 corridas de toros

- En el 54, el 27 y 29 de abril, el diestro venezolano César Girón cortó un rabo en cada actuación

 

- En el 59 torea por primera vez Curro Romero, que ya lo hizo de manera consecutiva hasta la Feria del 2000, el 2 de mayo concretamente

- Una faena épica en el 60, de Diego Puerta al toro Escobero de Miura con el que se jugó la vida y al que cortó una oreja

- En la década de los 70, ya con Diodoro Canorea de empresario, son 12 los festejos

- El 25 de abril de 1971 el matador de toros isleño Francisco Ruiz Miguel, que sustituía a Limeño, corta el último rabo de toreo a pie en la aestranza hasta nuestros días, fue tras una faena al toro Gallero de Miura, y el estellés Pablo Hermoso de Mendoza es el último en cortar un rabo entre los caballeros rejoneadores, corría el año 1999.

 

Portada Feria de Sevilla 2019. Diario de Sevila

 

En la temporada de 2011 se indulta por primera vez a un toro: 'Arrojado' de la ganadería de Núñez del Cuvillo por José María Manzanares y se le otorga de forma simbólica dos orejas; en la del 2016 a 'Cobradiezmos' de Victorino Martín por parte del matador sevillano Manuel Escribano; y con iguales trofeos en 2018 a Julián López 'El Juli' quien devuelve al campo bravo a 'Orgullito' de la ganadería de Garcigrande.

 

Una Feria de Abril o de Sevilla que a pesar de nacer con fines ganaderos es más torerista que torista, donde su millón doscientos mil metros cuadrados están diferenciados en tres zonas, Real de la Feria, calle del Infierno y aparcamiento, con 1052 casetas comunicadas por un callejero de quince figuras del toreo que son: Curro Romero, Manolo Vázquez, Ignacio Sánchez Mejías, Rafael Gómez Ortega, Antonio Bienvenida, Joselito 'El Gallo', Juan Belmonte, Gitanillo de Triana, 'Costillares', Espartero, 'Pepe-Hillo', Pepe Luís Vázquez, Pascual Márquez, Ricardo Torres 'Bombita' y Manuel Jiménez 'Chicuelo'.

 

'Cobradiezmos' de vuelta a los corrales tras ser indultado después de la faena de Manuel Escribano, 2016. Mundotoro.com

 

Tras las Fallas de Valencia, la Feria Taurina de Abril es otro gran escaparate donde se empieza vislumbrar el futuro de la temporada taurina española. Significativa es su afición, capaz de clamar y llevar en volandas hasta donde haga falta a un torero triunfador, o de guardar el más respetuoso y singular de los silencios durante la lidia mientras un diestro se juega la vida en este incomparable marco de dorado albero con minarete y Giraldillo de fondo.

 

Con los mismos fines que la de primavera pero en otoño, desde 1875 se instituye la de San Miguel que tendría lugar entre los días 28, 29 y 30 de septiembre. Se asentaría en el mismo sitio, en el Prado de San Sebastián, para posteriormente trasladarse a Tabladilla, luego al Sector Sur y por último a Los Remedios. Como su hermana mayor, de sus inicios comerciales pasó al social y festivo hasta su prohibición en los años 40 permaneciendo sólo su carácter mercantil. Su decadencia vendría en los años 70 hasta su definitiva desaparición. Lo que sí perduraría serían sus festejos taurinos, que con el nombre de Feria Taurina de San Miguel, aunque no tan extenso como los de abril, mantienen el interés de la afición siendo importantes protagonistas de final de temporada en el calendario sevillano, andaluz y nacional.

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