'La devoción de Joselito por la Macarena' , el inicio de los actos conmemorativos del año gallista

Actualidad Taurina

Sandra Carbonero

Las actividades organizadas por la Hermandad de la Macarena y la Cátedra Ignacio Sánchez Mejías de la Universidad de Sevilla para conmemorar el centenario de la muerte de José Gómez Ortega 'Gallito' comenzaron anoche con una interesante mesa redonda titulada 'Las devociones de José: La Macarena'. En ella participaron el Hermano Mayor de esta corporación, José Antonio Fernández Cabrero, Enrique Henares y Andrés Luque Teruel, el periodista Álvaro Rodríguez del Moral.

 

 

Fernández Cabrero inició la charla dejando claro que “no cabe la vida y obra de José en una mesa redonda”, y que por supuesto, "esto era un acto de justicia”. La figura de 'Gallito' y La Macarena han estado siempre íntimamente ligadas. Andrés Luque lo definió como “uno de los cinco macarenos más importantes de los cinco siglos” de historia que tiene la hermandad. El hermano maayor macareno relató minuciosamente la relación de diestro y la Dolorosa de San Gil. Este vínculo comienza en 1912, ya que “con 17 años se producen los primeros contactos y el ingreso en la hermandad”, y tres años después, casualmente un 16 de mayo, “entra en la Junta de Gobierno de la mano de Rodríguez Ojeda como fiscal primero”. Ese mismo año costeó el ropaje de los armados y le compró a la Virgen los ciriales y los candelarios de cola.

 

Por su parte, Luque Teruel narró cómo llegó José a adquirir su regalo más significativo: las mariquillas. Este hecho se produjo después de finalizar la temporada taurina, cuando acude a “ver a una amiga a París”. Allí entró en una joyería para comprarle un regalo por su visita. “Ve las mariquillas y compra cinco para su Virgen, porque cree que debe de lucir como una dama parisina”. Las joyas, que se enmarcan dentro del 'art decó', fue uno de los primeros reflejos de este movimiento artístico en nuestro país.

 

 

Los tres ponentes pusieron de manifiesto que el mayor legado del torero no fueron los regalos a la Macarena o la hermandad, sino que fue su obra social. En ella destacan las aportaciones al culto, ayudas para viudas y huérfanos de toreros o algunos premios para costear estudios que se han mantenido en el tiempo como becas para estudiantes. De este modo, Fernández Cabrero aseguró que “su compromiso social es lo que define a Joselito”; “por todo ello tenemos una cuenta pendiente con él”. En este sentido, Enrique Henares afirmó que no hay que olvidar que “las plazas monumentales son una expresión de las obras sociales y su admiración por el pueblo”. Es por ello por lo que "quería una monumental en Sevilla para el pueblo infeliz". Es decir, para los que tenían una inferioridad económica frente a la burguesía sevillana.

 

La devoción de José lo lleva a adquirir una talla pequeña de la Macarena que se la bendice Muñoz y Pabón. Álvaro Rodríguez del Moral apuntó que esta imagen tras su muerte llega a manos de José María de Cossío y que ahora mismo se encuentra en una montaña de Tudanca (Cantabria). Para finalizar, Henares quiso remarcó que a José le “ha faltado un biógrafo como el de Belmonte, y ahora le falta alguien que pudiera hablar de su filosofía social”. Al respecto, concluyó el hermano mayor que la pretensión que tenían era la “restaurar la memoria del olvido” y que se trata de “una biografía inconclusa por lo que hay que mantener el fuego de su culto”.

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