La Cátedra taurina: El Maestro y los discípulos
El Juli y Roca Rey vuelven a Sevilla con la de Victoriano del Río, será la octava corrida del abono sevillano. El ambiente es de gran expectación por ver al tercer espada, uno de los jóvenes valores actuales: Tomás Rufo, que lidiará prop primera vez en Sevilla como matador de toros
Mario Gómez
Tras seis festejos del ciclo abrileño, más el del Domingo de Resurrección que se celebró la semana anterior al inicio, llegará Tomás Rufo a Sevilla. Ahora mismo se trata de uno de los matadores de toros con mayor proyección de todo el escalafón y a buen seguro uno de los toreros que, sin haber toreado aún en el ruedo maestrante más espera la afición. Desde su Puerta Grande como novillero en Madrid, su tónica ha sido claramente ascendente y llega a esta importante plaza con un horizonte plagado de citas, como su confirmación de alternativa en Las Ventas. Además, su presentación en Sevilla será en un cartel de máxima repercusión, como es el que conforma junto a El Juli y Roca Rey.

El Juli es uno de los reyes de Sevilla con seis Puertas del Príncipe, además de 36 orejas en 43 actuaciones, batiendo prácticamente todos los récords existentes. Será la primera de sus tres tardes en Sevilla. El peruano por su parte ha saboreado de cerca las mieles del éxito pero no ha logrado atravesar la ansiada Puerta maestrante. En esta temporada hará tres paseíllos en Sevilla, dos en Abril y uno más en San Miguel. Sin duda la ganadería es la mejor para tratar de abordar tal ocasión, puesto que Victoriano del Río es una de las vacadas del momento, pero no de este, sino de las últimas temporadas.

No hace falta echar la vista atrás para realzar dos de los toros más importantes de la historia reciente de la tauromaquia. ‘Duplicado’ y ‘Aldeano’. El primero lidiado por Álvaro de la Calle en Madrid, pero reseñado por Emilio de Justo para su tarde en solitario que acabó truncada por una grave voltereta. ‘Duplicado’, un gran toro con transmisión y fondo tenía todo para alcanzar cotas mayores y de hecho los propios ganaderos aseguraron que tomaron en el desolladero las medidas oportunas para preservar su genética.

‘Aldeano’ corrió mejor suerte y perpetuará la genética él mismo. Destinado al mano a mano que iba a protagonizar el propio Emilio de Justo en Arles cayó en manos de Daniel Luque, que era el sustituto del extremeño y bordó una labor de principio a fin que le puso dos orejas y rabo simbólicos en sus manos y concluyó con el indulto del animal.





