La Cabaña Brava clama auxilio

Actualidad Taurina

Con el 20% de las ganaderías sin haber podido resistir, y pérdidas directas de los ganaderos andaluces de bravo en 2020 superaron los 31 millones de euros según el estudio de la Plataforma Toro Bravo Andaluz, elaborado con la colaboración de la Universidad de Córdoba y de ASAJA-Andalucía, ASAJA-ANDALUCÍA y la plataforma del toro bravo demandan el apoyo de la junta para salvar las explotaciones de lidia.

 

MARIO GÓMEZ

La situación es acuciante en el campo bravo español. Con la temporada acartelada en la incertidumbre, los ganaderos temen las decisiones que se pueden ver obligados a tomar si 2021 sigue la estela de 2020. Por ello todas las asociaciones de ganaderos con presencia en Andalucía se han unido en una plataforma para, con el apoyo de ASAJA-Andalucía, buscar una salida que evite el sacrificio de la cabaña brava.  

 

 

El presidente de ASAJA-Andalucía, Ricardo Serra, junto al representante de la Plataforma del Toro Bravo Andaluz, Rafael Tejada, ha presentado hoy en Sevilla un pormenorizado informe sobre las aportaciones, los costes y la situación del ganado de lidia en Andalucía y han demandado a la Junta de Andalucía ayudas económicas urgentes para salvar el ejercicio de 2021 y mantener la cabaña a corto plazo y, de cara a la nueva PAC, lograr un nuevo enfoque de las ayudas agroambientales para lograr la viabilidad de las explotaciones de lidia.

 

Y es que Andalucía cuenta con casi 30.000 vacas de vientre distribuidas en las más de 200 ganaderías que pastan en 200.000 Ha de dehesa, lo que provoca el sostenimiento ecológico de un hábitat sin igual y que de darse la desaparición de la raza de lidia, conllevaría el fin de las mismas tal y cómo las conocemos. El hecho de la desaparición de dichas ganaderías no es cuestión descabellada, teniendo en cuenta que si imputamos a las hembras reproductoras, la base de la ganadería, todos los gastos anuales generados en la explotación; nos saldría una cifra superior a los 1100€, frente a los 50€ que han recibido de subvención; lo que ha provocado que casi el 20% de las ganaderías de bravo de la región haya quebrado en 2020 y se haya visto obligada a sacrificar a toda su cabaña ante las dificultades económicas y las escasas perspectivas de futuro. 

 

 

Además, el estudio de la Plataforma Toro Bravo Andaluz, elaborado con la colaboración de la Universidad de Córdoba y de ASAJA-Andalucía, revela que las pérdidas directas de los ganaderos andaluces de bravo en 2020 superaron los 31 millones de euros. El estudio, que se apoya en una amplia muestra en la que se han recabado datos de más de un 25% de explotaciones, analiza los costes medios en función del numero de madres de la explotación, aunque computa absolutamente todos los costes e incluye a la totalidad de la cabaña (añojos, erales, utreros, cuatreños, cinqueños, bueyes y sementales).

 

A ello, habría que sumar las declaraciones tanto Rafael Tejada como Ricardo Serra, que han reiterado la gravedad de la situación y han destacado la unidad absoluta del sector ganadero de bravo en Andalucía en torno a esta cuestión. Ni las enfermedades animales de la “lengua azul” o las “vacas locas”, ni ningún otro daño u amenaza a la cabaña de bravo ha logrado lo que ha conseguido el COVID-19, reunir a las cinco
asociaciones ganaderas de bravo con presencia en Andalucía -la Unión de Criadores de Toros de Lidia, la Asociación de Ganaderos de Raza de Lidia, la Asociación de Ganaderías de Lidia, la Agrupación Española de Ganaderos de Reses Bravas y Ganaderos de Lidia Unidos- en la Plataforma Toro Bravo Andaluz, constituida por estas asociaciones gestoras del libro genealógico para pelear por la supervivencia de las 235
ganaderías y las 28 líneas y encastes de ganado de lidia que desde el campo andaluz suponen la base de la más universal de nuestras fiestas”.

Noticias relacionadas