La Algaba y el 'bendito' pulmón de su cantera taurina
La Escuela algabeña, creada en 1993 por Luís Arenas, goza muy buena salud actualmente con una veintena de chavales entrenando bajo la supervisión de Joaquina Ariza, Manuel Carbonell y José Luís Neiro
Fotos: Javier Montaño
En La Algaba se respira a historia de la tauromaquia nada más entrar. Tierra de toreros de plata, de diestros añejos, con una coqueta plaza de carros donde Curro dijo adiós a los ruedos… Precisamente, fue es en este coso, que se engalana en septiembre por las fiestas patronales, donde el reconocido banderillero Luís Arenas fundó la Escuela Taurina de La Algaba. Fue en 1993, y camino de las tres décadas de vida, goza de un gran esplendor con hasta una veintena de alumnos que cada tarde entrenan con el sueño de convertirse en grandes profesionales del toreo.

Dirigida por la profesora Joaquina Ariza y por el diestro Manuel Carbonell, además de contar con José Luís Neiro también como maestro (actualmente a las órdenes de Manuel Escribano), en la escuela de La Algaba se intenta “formar personas de bien, por encima de todo”. Y es que más allá de la técnica y de enseñar el toreo, los valores ante la vida, amén de los estudios, son fundamentales para la formación de estos jóvenes valores..

Afición y valor, son aspectos fundamentales para proyectar de novilleros a los jóvenes que muestran más habilidades, “y cuando los ves crecer y avanzar, la satisfacción es muy grande”, comentan los maestros: “A todos se les da su hueco, vayan a ser toreros de carrera o no. En esta profesión hay elegidos, nadie nace sabiendo. Hay chavales que llegan, les cuesta, asimilan más tarde los conceptos, y a lo mejor no se les ve que puedan servir para hacer de ellos novillero, pero a base de constancia cambia la moneda”, exeplican. “Ha habido chavales que no han sabido coger los trastos, y te recuerda a tus inicios, y con el paso del tiempo te das cuenta que medio se apañan hasta que se hacen a la muleta y al capote. Ese aprendizaje a través de nuestra enseñanza da una gran realización personal”.

Los novilleros sin caballos Manuel Jesús Carrión y Fran Pérez Padilla son los dos alumnos que ahora mismo están más avanzados. Cuentan con 14 años, se han quedado a las puertas de participar en el certamen de novilladas de las escuelas andaluzas, por estar a falta de cumplir un año más, la edad permitida.

Son dos jóvenes pupilos que refrendan el notable momento por el que pasa actualmente la Escuela de La Algaba: “Hay una cantera muy buena, con unas condiciones increíbles. Aquí intentamos que cada uno tenga su personalidad, que no quieran imitar a ningún torero. El toreo es un arte y un sentimiento”, afirma Carbonell.
A continuación, los integrandes de la Escuela Taurina de La Algaba




















