Julián siete veces Príncipe
El diestro madrileño se coloca como el diestro que más veces ha cruzado la puerta grande en la Maestranza. Manazanares cortó una oreja al quinto toro; Aguado sin suerte en su lote
Mario Gómez
La tarde del madrileño le ha servido para cosechar su séptima Puerta del Príncipe. Golpeó primero desde el que abrió plaza, con un toreo serio y con mando, El Juli se entendió a la perfección con su oponente y a pesar de que el público aún estaba entrando en el coso, logró la unanimidad del doble trofeo. Quizá, y a pesar de llevar varias faenas de dos orejas en esta feria, cada una tendrá un valor diferente. Ante el cuarto brindó al público sabedor que 2/3 de la Puerta estaba abierta. De primeras le dio distancia y posteriormente lo fue apretando hasta someterlo. Supo cuidar por el lado izquierdo y apretar por el derecho. Una estocada entera le puso en la mano el doble trofeo.

Manzanares toreó con gusto tal y como acostumbra. En su primero planteó una faena en la que dejó ir y venir al astado, variando alturas, terrenos y pitones. Destacaron los de pecho y el epílogo, a pesar de su desacierto con la espada. En el quinto si se mostró más rotundo y cortó una oreja. Comenzó incierto el trasteo casi con falta de acople por la condición del toro. Cuando el animal refrenó sus embestidas, fue el turno de que el alicantino se explayase, rompiendo su tarde hacia adelante, especialmente por el pitón derecho.

Pablo Aguado volvió a Sevilla y sorteó para su primer turno un animal poco franco. El sevillano buscó en distancias diferentes y terrenos varios, y a pesar de ello, el lucimiento fue imposible. Entre idas y venidas ejecutó la suerte suprema, que remató con un golpe de descabello. El que cerró la tarde, pudo cuajarlo en el saludo a la verónica, algo que presagiaba algo que no se materializó. Bajó pronto la persiana y lo poco que se vio fue porque Aguado se lo inventó en todos los terrenos y formas posibles. La rúbrica no fue la mejor, pero el lote tampoco lo fue.

FICHA DEL FESTEJO. Sevilla, 10a de Abono. Cartel de 'No hay Billetes'. Toros de Garcigrande (3, 4 y 5) - Domingo Hernández (1, 2 y 6). De gran ritmo y entrega el enclasado y humillador primero; de gran ritmo y humillación el interesante segundo de Domingo Hernández; carente de raza el vulgar y deslucido tercero; con nobleza y gran ritmo a zurdas el emotivo cuarto de Garcigande; con prontitud y fijeza el humillador quinto; de mansa condición el anodino y pasador sexto.
El Juli, DOS OREJAS y OREJA
José María Manzanares, SILENCIO y OREJA
Pablo Aguado, SILECNCIO en ambos





