Juan Ortega, una realidad de la 'nueva normalidad'
El sevillano dejó pasajes de toreo caro ayer en el último toro del festejo que abría la Feria de Jaén. Cortó dos orejas al sexto de Victoriano del Río y fue ovacionado en su primero, el de su presentación como matador de toros en la capital jiennense
El diestro sevillano Juan Ortega volvió a exhibir en la provincia de Jaén la tremenda calidad de su toreo, pues, si hace escasas semanas lo hizo en Linares, ayer lo demostró en la capital jienense, en una faena de otra época y premiada con dos orejas, idéntico balance que el cosechado por el local Curro Díaz.

Ortega, que se presentó en Jaén con un toro que no le brindó la más mínima opción, el tercero, un animal de escaso fuelle y que se defendió una barbaridad. Se le vio el gusto que tiene y lo despacio que lo quiere hacer todo en una labor que en conjunto tuvo tan sólo esos detalles de torería.

Pero lo bueno de verdad llegó en el último de la tarde, un toro al que se le dio la vuelta al ruedo tras una faena sublime, prologada de manera colosal con el capote y seguida de una labor de muleta en la que el sevillano "paró el reloj" en varias ocasiones, toreando a cámara lenta y con un enorme gusto, con esa torería que ya no es habitual en estos tiempos.
Juan Ortega es un torero antiguo en tiempos modernos. Enamoró al público de Jaén que lo despidió entre gritos de ¡torero, torero! a la vez que el hispalense le cortaba las dos orejas a su oponente.

FICHA DEL FESTEJO
JAÉN. Se lidiaron seis toros de Victorino del Río, bien presentados y de variado juego. Los mejores, el quinto y, sobre todo, el sexto, premiado con la vuelta al ruedo en el arrastre. El resto, flojos y bajos de raza.
Enrique Ponce, ovación tras aviso y oreja tras aviso.
Curro Díaz, ovación y dos orejas.
Juan Ortega, ovación y dos orejas.
Con el aforo reducido por las medidas sanitarias impuestas, se agotaron casi todas las entradas disponible en una tarde de excelente temperatura.





