Jesús Cuesta y Adrián Ruiz, los dos sevillanos anunciados hoy en la novillada de Villamarta

Actualidad Taurina

Ambos se acartelan en la segunda noche del ciclo de promoción de la Maestranza. Velan armas con mucha ilusión

Los jóvenes Jesús Cuesta y Adrián Ruiz debutan en Sevilla, y los dos con una afición muy arraigada desde chico. “Mi tío y mi abuelo quisieron ser toreros. Me llamaba la atención, pero como un juego… Y un día torearon un novillo en el campo, después echaron unas becerras, salí a tentarlas y a partir de ahí me aficioné aún más y sabía que quería hacer del toreo mi profesión. He dejado los estudios por esto”. Eran los inicios de Jesús Cuesta, tenía solo 13 años. Hoy, con la mayoría de edad ya cumplida, pisa por primera vez la plaza de su tierra natal. “Llego con mucha ilusión, es una gran responsabilidad por haber contado conmigo en la confección de los carteles”.

Hay muchas expectativas depositadas en este joven alumno de la Escuela Taurina de Sevilla, pues llega con cierto rodaje. El año pasado lidió 13 novilladas y este año lleva 5, de las que hay que destacar su reciente triunfo en la primera semifinal del ciclo de novilladas de las Escuelas Andaluzas, donde cortó dos orejas en la localidad cordobesa de Dos Torres, y la consecución del Bolsín de La Rioja, el mes pasado.

Hoy llega para lidiar la novillada de Villamarta, con la que nunca ha coincidido ni en el campo ni en ningún festejo: “Es la primera vez que la torearé, me han dicho que sale muy bien, esperemos que haya suerte. Nada más que tenemos un novillo cada uno, a ver si hay triunfo, por ganas no será. Si no, no pasa nada, aún quedan muchas tardes”.

 

 

Por su parte, el otro novillero sevillano que actuará esta noche es Adrián Ruiz, y le toca abrir cartel. Es de la Escuela Taurina de Camas, aunque natal de Dos Hermanas. A sus 23 años, lleva seis años de novillero. Sus inicios fueron en la Escuela de Alcalá de Guadaira, y en 2011 arribó a las órdenes de El Almendro, en la localidad camera.

La de hoy será una apuesta difícil, “pero no complicada, complicado no hay nada en esta vida”, asegura. “Llego preparado física y mentalmente y muy tranquilo”. Será la primera novillada de esta temporada para él, “puede ser un condicionante, pero es lo que hay”. A la de hoy se le suma su actuación el pasado mes de septiembre en la becerrada de la Feria de Camas, donde dejó muy buena impresión, pero no ha habido más oportunidades hasta hoy. Describe su toreo como puro, le gusta torear por debajo y sin muchas florituras.

“Para hoy tengo miles de faenas soñadas y pensadas, pero al final ninguna servirá. Hay que arrear, y jugársela a una carta. El Almendro ya me ha dicho que si no aprieto, que no vuelva por la escuela”, confiesa entre risas.

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