Jandilla da juego, la terna deja detalles
Manzanares corta una oreja con el sexto toro de una corrida muy bien presentada y armónica, pero con falta de transmisión y contenido salvo el primero y el cierraplaza. Morante dispuso de los mejores momentos a la verónica y Urdiales tuvo buenos pasajes en el segundo
Mario Gómez
Manzanares volvió a Sevilla y se encontró con un oponente cargado de emoción. A pesar de ello faltó el "click" para tomar vuelo. La izquierda enterró del todo las opciones y la espada si viajó certera. El sexto fue una lámina. Y respondió en los primeros tercios acorde a su hechura. La faena de muleta comenzó por todo lo alto y la banda no tardó en sonar. La faena fue un dechado de virtudes y el oponente se desfondó. Se vació en lo que tenía y la obra quedó inconclusa. A pesar de ello, se le premió con una oreja.

Salió Morante muy torero y las embestidas del primero hicieron augurar mejores esperanzas de lo que luego cuajo. Gloria y plomo. Precioso fue el galleo, y se desplazó en los primeros tercios. Torerisimo el inicio por bajo y toreó con pausa y sin apreturas. Nobleza y calidad, pero faltó ritmo. Al cuarto le mandó a Lili por delante. Pareció tener cosas en la vista de salida y lo confirmó durante la faena. Se lo sacó a los medios y pronto desistió y se fue a por la espada. Se lo hizo saber al presidente.

Urdiales se gustó ante el segundo, pero se dañó en el caballo. La voluntad del riojano al traste ante un animal que no podía con su cuerpo. Abrevió. El quinto le permitió encajarse y tuvo clase y voluntad en sus embestidas. Dos series sobresalieron. Un ramillete de muletazos que hicieron gustar el toreo. Lástima que no se redondeó del todo por una merma en el burel. La estocada fue exquisita.

FICHA DEL FESTEJO. 5º Festejo de Abono. Lleno de 'No hay billetes'. Lidiados toros de Jandilla, armónicos y de buen juego. tuvieron continente pero les faltó contenido, varios se dañaron y no se pudo aprovechar más. Destacaron primero y sexto.
Morante de La Puebla, OVACIÓN con leve petición y SILENCIO
Diego Urdiales, SILENCIO y OVACIÓN
José María Manzanares, OVACIÓN y OREJA





