Ferrater Beca: “Llevo cuatro años preparándome para el día de hoy”.
El novillero sevillano se anuncia hoy en La Maestranza, en el 18º festejo del abono, a partir de las 21.30
Se llama Cristian Ferrater Beca, sobrino de la familia Beca Belmonte. Tiene el privilegio de llevar en su sangre pinceladas del ‘Pasmo de Triana’, y esta noche volverá a Sevilla con novillos de La Quinta. Lleva esperando este día durante cuatro primaveras, desde cuando las oportunidades dejaron de surgir. En estos días la intensificación para la cita de hoy ha sido máxima: “La preparación está siendo muy buena. El último mes ha sido intenso de campo, y los ganaderos me han respondido. Muy contento”, asegura.

Y es que esta noche se juega mucho. Una buena actuación le puede abrir muchas puertas. Por ello ha intentado llegar en las mejores condiciones: “De cara a Sevilla estoy perfeccionando un poco todo, porque hacía mucho tiempo que no tentaba tan seguido, y poder corregir las cosas de un día para otro era complicado… El año pasado, por ejemplo, tenté solo unas ocho vacas, como aficionado, y era muy difícil corregir defectos. En los últimos meses ha sido mucho más fácil perfeccionar. He intentado sobre todo darle más naturalidad a mi toreo, que no se te note tanto tiempo de inactividad, que no es el caso ahora, porque voy al campo todos los días”.
La mentalidad es máxima, explica: “Durante cuatro años no he sonado no porque haya sido un descanso, sino que el sistema me ha obligado a estar fuera de los carteles, pero yo no he dejado de entrenar e ir al campo. Por un lado, el aspecto negativo de mi llegada a Sevilla es que he estado tres o cuatro años sin pisar una plaza, sin tener esa mentalización de que vas a hacer el paseíllo, pero por otro lado lo positivo es que llevo cuatro años mentalizándome para este día de hoy. Entonces tengo que sacar esta noche todo lo entrenado estos cuatro años y todo lo que llevo dentro”
Ahora se dan las circunstancias adecuadas para anunciarse en su plaza: “El momento de apostar era ahora. He estado en Méjico y Ecuador, me estaba encontrando muy bien, no me salía nada… Así que ahora era el momento de tomar la responsabilidad de volver a Sevilla. Le estoy muy agradecido a la empresa”.
En su currículum reza haber pisado ya el coso baratillero: “Fue en las novilladas de promoción de 2011. Ese ciclo lo ganó el extremeño Tomás Angulo”, recuerda, “luego maté un festival en Los Barrios (Cádiz), en Orozco también y en Ecuador”
De su fijación en los diestros actuales, dice que le gustan todos, “hay muy buena preparación entre los actuales matadores, y son grandes toreros. No tengo un torero de referencia, pero sí es verdad que mi línea va por las características de Emilio Muñoz, El Cid, José Miguel Arroyo ‘Joselito’. Mi corte se asemeja al concepto de pureza, soy muy perfeccionista y muy exigente conmigo mismo. No me conformo con pegar un trincherazo y ponerme de puntillitas… Intento superarme. Con el capote siempre he tenido más facilidad y donde me encuentro más cómodo, y siempre he destacado en esa suerte. Pero aún hay mucho que pulir”, confiesa.





