"En México son capaces de percibir un momento puntual de la faena"
Pablo Aguado, protagonista ayer en los encuentros de La Razón en el Gran Meliá Colón. El diestro sevillano mostró su ilusión por entrar en una hipotética terna pra el próximo Domingo de Resurrección en la Maestranza
Ignacio Muruve
La claridad en el tono fue el carácter predominante en un encuentro de Pablo Aguado con la afición, que se citó en el Gran Meliá Colón para disfrutar de las palabras de la joven esperanza sevillana, en una nueva edición de los encuentros de La Razón, bautizados como ‘El Toro y Yo’. La moderación del acto, como en anteriores entregas, corrió a cargo de Pepe Lugo, periodista y delegado de la razonable cabecera en Sevilla, y del escritor Rafael Peralta Revuelta.

Discerniendo sobre el final de temporada, habló sobre su última cima de la misma tierras mexicanas, donde actuó el pasado fin de semana en Juriquilla y Aguascalientes, respectivamente. “Allí son capaces de percibir un momento puntual de la faena”, añadió el espada.

Se unió esta declaración a lo sucedido en Sevilla, algo que para él fue (aparte de otros factores) cuestión de suerte. No finalizaron ahí sus opiniones sobre su tierra, declarando que “Que la gente te agradezca lo sucedido en forma de ovación es algo muy emocionante”, refiriéndose a la tarde del 12 de octubre en la Maestranza.

El silencio de Madrid, contado como algo puramente extraordinario, también saltó como tema de conversación junto a las nulas facilidades proporcionadas a los novilleros y las fuentes de las que él bebió como fueron Pepín Martín Vázquez, Pepe Luís o Curro Romero, referenciando a éste último como la reunión de todos los toreros en una sola persona.

No faltó la clásica pero no menos importante pregunta sobre la próxima temporada, alegando el torero que estaría en todas las grandes ferias y enfocando la pregunta sobre Sevilla destacó lo siguiente: “Claro que me gustaría estar en Resurrección”, refiriéndose a la fecha “que todo torero desea estar”.





