El precio de 'lidiar' en los corrales: De sustos y alegrías

Actualidad Taurina

Ignacio Muruve

A nadie se le escapa el riesgo que conlleva desembarcar una corrida de toros en los chiquieros de la Mestranza. Nuestro protagonista del perfil taurino de esta jornada dominical, Manuel González 'Coria', lo sabe de primera mano. 'Coria' cuenta que en el desembarque de una novillada de Dolores Rufino le mandaron que se colocase donde se ubicaba el recordado 'Lebrija', puntillero de la plaza. "Me vio y no pude reaccionar a tiempo. Acabó corriéndome todo el pecho aquel utrero dejándome un baretazo grande". Es probablemente uno de los pocos percances que 'Coria', ha sufrido en todos estos años.

 

 

El Fuente Ymbro 'Pijotero': De Sevilla a la ovación en Madrid

La belleza del destino es la que reside en que nunca sabemos dónde acabaremos por su culpa. Así pasó con un castaño de Ricardo Gallardo. 'Pijotero' se embarcó para Sevilla, pero fue una pesada carga en la calle Adriano. "No entraba. Por mucho que hiciéramos no entraba". Iba a estar como sobrero en la corrida que estoquearían al día siguiente Ferrera, Fandi y López Simón. "Le dimos hasta con la eléctrica y ni con esas se movía el toro de allí". Tanto es así, que se lo llevaron de vuelta a 'Los Romerales', y el destino le acabó concediendo a la divisa gaditana un gran triunfo porque aquel astado se embarcó con destino a Las Ventas. Cayó en suerte de Perera, que acabaría cortándole dos orejas. 'Pijotero' se llevó una gran ovación en el arrastre. "Me llamó al día siguiente con una gran alegría Alfonso, el mayoral, y me quedé de piedra”, recuerda 'Coria'. 

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