El Cid, oreja en su despedida de Castellón
El de Salteras se llevó un apéndice del segundo toro de su lote de El Pilar, estuvo muy superior toda la tarde. Román y López Simón alternaron con el diestro sevillano
Crónica el-cid.es
El público de Castellón recibió a El Cid con una fuerte ovación en la que iba a ser su última tarde en esta plaza. El emotivo recibimiento fue correspondido con un triunfo por parte del torero, que puso toda la carne en el asador para lograrlo en cada uno de sus toros. Le cortó la oreja al cuarto pero pudo hacerlo también en el primero, al que toreó con gran pureza con la derecha. Los aceros impidieron que el balance fuera de Puerta Grande pero el torero puede estar satisfecho de su adiós a la feria de la Magdalena.

Recibió a su primero con buenos lances a la verónica ganando terreno y rematando de buena media. Fue un saludo templado a un toro que denotó alguna falta de fuerza de salida pero que sin embargo derribó al picador en el primer puyazo. El Cid lo templó muy bien en la primera serie, ordenando la embestida algo descompuesta del toro del Pilar. Siguieron dos series diestras de buena factura y mano baja. Por el lado izquierdo embestía más descompuesto, por eso volvió a la derecha para cuajar una gran serie de mando y profundidad. A partir de ahí el toro bajó su intensidad y El Cid aprovechó las últimas embestidas para redondear una faena de superioridad y buen aprovechamiento de un toro noble de El Pilar. Faena que pudo ser de oreja pero el animal tardó en caer tras el espadazo y tuvo que descabellar.

El segundo de su lote no le dejó lucir con el capote. Mansote y distraído, el de El Pilar no se prestó en el primer tercio. Tampoco humilló en la brega y Lipi se lució con los palos. El Cid brindó a Juan Jose Padilla y no dio tregua, metiendo al toro en la muleta en la primera serie, que al igual que la segunda fueron redondas. Mucho mérito tuvo el torero al comenzar sin probaturas e imponer su mando desde el primer momento. En la tercera citó dando distancia y tuvo mucha emoción. Cuando cambió a la zurda encontró menos colaboración pero aún así dio buenos muletazos. Terminó con circulares y algunos buenos muletazos más con la derecha para rematar una completa labor. Mató de estocada y de nuevo el toro tardó en caer, aunque esta vez el público pidió de forma mayoritaria la oreja que fue concedida merecidamente.
Plaza de toros de Castellón.
Tercera de la Feria de La Magdalena. Menos de media plaza. Toros de El Pilar,bien presentados y de juego variado, destacó la calidad del 4º, pronto, con ritmo y transmisión en sus humilladoras embestidas.
Manuel Jesús ‘El Cid’, silencio y oreja tras aviso.
Alberto López Simón, silencio y ovación tras aviso.
Román, ovación tras aviso y petición y palmas.





