El Cid en Zaragoza, punto y final a un torero grande

Actualidad Taurina

El de Salteras salio a hombros en el coso de La Misericordia tras cortar dos orejas al segundo toro de la corrida de Hnos. García Jiménez

Elena Mene

 

Engalanada La Misericordia el día de la Hispanidad, cuando el reloj daba las cinco y media, comenzaba el octavo festejo de abono en el que se despedía el diestro sevillano Manuel Jesús Díaz “ El Cid “, que recogió una cariñosa y afectiva ovación tras finalizar el paseíllo.

 


A continuación, fue obsequiado con un detalle en forma de reconocimiento por su trayectoria como matador de toros. Hizo vibrar el coso zaragozano con una serie de verónicas con mucho temple y gusto recibiendo a su primer toro de la tarde, de nombre ‘Esaborio’, de la ganadería de Olga Jiménez.
Tras brindar al público, y entregarse a la plaza, inició el trasteo de muleta por abajo, aunque enseguida tuvo claro que si el toro tenía algo, era por el pitón izquierdo. Quedándose corto el toro y sin transmitir, cuajó una tanda sensacional de naturales, encajado y con mucho gusto.

 

 

Debido al poco fuelle del toro, decidió abreviar con su oponente. Acertada decisión. Puso broche a la faena con una estocada hasta los gavilanes y recogió la ovación del público. Tras brindarle sus correspondientes toros El Fandi y López Simón, saltó al ruedo el número 44, ‘Derribado’, Peña de Francia. Con mucho gusto, logró una sensacional tanda de verónicas hasta llevarse el toro a los medios, rematando la tanda con una media, digna de quitarse el sombrero.

 

 

El sevillano cogió la muleta para citar al toro desde los medios, y con la primera tanda consiguió poner La Misericordia boca abajo. Aprovechando las embestidas que le regaló el bravo y encastrado toro, cuajó una faena llena de temple y armonía. De esas que uno se imagina cuando sueña con la faena soñada.

 


Cruzándose al pitón contrario, jugándose los muslos y entregado, El Cid bordó el toreo, como muchos desean, pero muy pocos pueden. Estoconazo del sevillano, la plaza rota, y la alegría y emoción en los tendidos porque había ocurrido algo histórico. Dos más que merecidas orejas, y el reconocimiento a una faena magnífica de El Cid. El toreo es grandeza, y Manuel Jesús nos lo ha mostrado.

 

FICHA DEL FESTEJO

 

Plaza de toros del Coso de la Misericordia, Zaragoza. Penúltima de la Feria de El Pilar. Casi lleno. Toros de Olga Jiménez (1º y 2º), Peña de Francia (3º) y Hermanos García Jiménez (4º, 5º y 6º), muy desiguales de presentación. Con movilidad y transmisión, en líneas generales, salvo el deslucido y rajado 6º. Los mejores, el enclasado 5º y el bravo 4º, de nombre ‘Derribado‘, Nº 44. 01/2015. 578 kilos, premiado con la vuelta al ruedo. Incidencias: Al finalizar el paseíllo, sonó el Himno Nacional. Acto seguido, se obligó a El Cid a saludar desde el tercio.

 

El Cid, ovación y dos orejas.


El Fandi, silencio tras aviso y oreja.


López Simón, silencio tras aviso y silencio.

 

Noticias relacionadas