Diego Ventura abre el año con triunfo en Lucena del Puerto
La puesta en escena de Importante, hijo de Nazarí, lá principal novedad de la cuadra del cigarrero hoy, en el inicio de su vigésima temporada
Texto y fotos Nuevo Tercio
Diego Ventura ha comenzado la temporada hoy en Lucena del Puerto (Huelva), en un mano a mano con el jinete local Andrés Romero y reses del hierro Prieto de la Cal, con el resultado de oreja y dos orejas. Ha sido la primera comparecencia de Diego Ventura en 2018, el año del vigésimo aniversario de su alternativa.

Hoy ha salido a escena Importante, hijo del caballo Nazarí, se trata de una de las ilusiones del jinete cigarrero para esta temporada. No puede negar Importante su sangre. Ni por dentro ni por fuera. Hasta los habituales lazos verde botella y blanco que su padre ha lucido hoy, el día de su debut. Como también en presencia, prestancia, elegancia y clase innata. La colocación de la cara. Su manera de desplazarse por las suertes. Diego lo ha sacado en su primer novillo de Prieto de la Cal aprovechando que se prestaba a probar caballos nuevos dejando salir sus virtudes, sin violentarlo, dejándolo fluir… Importante ha respondido a la expectativa de su dueño y expresando con mucho de lo que éste esperaba de él. Ha quedado en el ruedo un halo importante porque Importante ha mostrado sus credenciales. Dicho queda el buen comportamiento del utrero de Prieto de la Cal (otra nueva apuesta del rejoneador hispanoluso por dar cabida en festejos de rejones a encastes diferentes a los de siempre), que ha quedado ya patente en el primer encuentro con Guadalquivir. Como luego con Lío, al que ha permitido quebrar en los medios con solvencia. Y después con Remate, en un hilado carrusel de cortas. El rejón cayó y sólo la frialdad se ser el abreplaza explica que la petición de premio se conformara con una oreja.

Los dos apéndices los ha cortado al bravo tercero. Un excelente novillo de Prieto de la Cal, que fue premiado con la vuelta al ruedo póstuma y con el reconocimiento del propio torero en forma de palmas a su paso. Justicia para la clase templada que el animal le ha regalado en el transcurso de una lidia que ha dejado ver a Diego tremendamente a gusto, disfrutando. De salida, con Campina y luego, en banderillas, prestándose con celo y compás al toreo por dentro con Fino. Y al dominio de las cercanías de Bronce. Y al pulso tan de caramelo de Bombón. Se ha encendido Ventura conforme iba subiendo de nivel su trasteo. Metiéndose y sintiéndose. Más allá de la plaza y de que fuera un festival. Se ha enrazado. Se ha dejado salir. Y ha cobrado un excelente rejón que, entonces, sí, ha podido con el frío que ya iba cayendo con más intensidad sobre la tarde para hacerse con el doble premio.






