De la puerta grande de Escribano en Mérida al adiós de El Cid en Ambato
Notable presencia sevillana durante el fin de semana en las distintas ferias taurinas de Ecuador
Burladero.tv / Agencia Efe
Los diestros de Sevilla Manuel Jesús El Cid, Manuel Escribano, Antonio Nazaré y Rafa Serna estuvieron presentes en los carteles celebrados en las localidades ecuatorianas de Mérida y Ambato durante el pasado fin de semana. Escribano abrió la participación de los nuestros saliendo a hombros el sábado en Mérida junto a un Jesús Enrique Colombo que ayer hacía lo propio en la misma plaza tras indultar un toro; El Cid dijo adiós como matador de toros con su último compromiso en tierras americanas; y Nazaré y Serna, sin suerte, fueron silenciados.

MANUEL ESCRIBANO (Mérida, sábado 22. SILENCIO, SILENCIO y DOS OREJAS. Toros de Laguna Blanca). El torero sevillano oyó en la primera tarde de la Feria de El Sol las primeras palmas con su primero en un bonito quite en los medios con banderillas. Invitó a Colombo y lucieron ambos en este tercio. Con la muleta le macheteó y le trató de ahormar unas embestidas que no eran del todo claras, pero si se arrancaba y le dejó estar bien en sus medias arrancadas. Con el tercero, estuvo mejor con mucha exposición ante toro de medias arrancadas y que entraba a la muleta muy descompuesto. Con el quinto estuvo muy a gusto tanto en el segundo tercio como en la muleta, toro que le dejo estar bien con derechazos bien rematados y a la cadera. Estuvo en torero grande con mucho dominio y conocimiento luciendo una enormidad, parte del público pidió el indulto pero entro a matar dejando un buen espadazo para que le dieran dos orejas. Colombo compartió salida a hombros con el de Gerena tras obtener oreja, palmas y oreja. Fue un interesante mano a mano.

EL CID (Ambato, domingo 23. OVACIÓN y OREJA. Toros de Mirafuente). El cuarto toro de la tarde tuvo un tinte especial pues fue el último toro de El Cid como profesional. El "torero de Madrid", cómo lo conocían, recibió a este último antagonista con verónicas movidas. El tercio de varas fue defectuoso. La faena de muleta arrancó en la tablas con pases por alto de adentro hacia afuera. La primera tanta en ligar fue con mano derecha. Cinco pases de mucha técnica y el cambio de mano para el forzado de pecho hicieron que la faena se acompañe de música. La siguiente tanda fue por naturales que mostraron su oficio bien aprendido. Adornó por estatuarios en la mano derecha, un par de pases sueltos y el desplante de rollizas enloquecieron a la afición que tuvo gran emotividad por el retiro del diestro ibérico. La alegría invadió el rostro de El Cid al realizar una tanda por derecha en medio de las palmas de la afición. Tomó la espada y colocó una estocada apenas caída, pero completa, que no surtió efecto y obligó a un descabelle efectivo. Una oreja. En su primero saludó una ovación. Ginés Marín cruzó la puerta grande tras cortar dos apéndices del segundo toro, y Álvaro Samper se llevó solo una oreja.

ANTONIO NAZARÉ y RAFAEL SERNA (Mérida, domingo 23. SILENCIADOS. Toros de Los Aranguez). Nazaré Con su primero poco lucido estuvo en los primeros lances, destacó la vara de Quintana para oír palmas en reconocimiento. A la muleta no le dejaba el ejemplar acomodarse y se le arrancaba en arreones por lo que tuvo que abreviar. Con el segundo tampoco tenía recorrido se le quedaba parado por lo que tuvo que abreviar. Con el primero que le correspondía a Guillen, estuvo muy en faena corta para despachar pronto. El sevillano Rafael Serna pasó sin pena ni gloria. Donde los toros que entraron en su sorteo no le dejaron estar como el quería a gusto. Con el primero a media altura y con un toque fuerte logró darle alguno derechazos de interés y muy precavido con el izquierdo. Con la espada su talón, pinchó en varias ocasiones. El quinto toro fue devuelto porque no estaba acto para la lidia aunque fue después de la pica. Salió el sobrero toro de bonita presencia ensillado que fue muy mal picado por Camacho quien se le acentó la vara fuerte y lo dejó prácticamente inválido, no acto para lucimiento, por lo que el sevillano le trató de hacer faena pero era imposible estar bien con lo que tuvo que abreviar. Colombo indultó su primer toro y cuarto de la tarde. Salió por segundo año consecutivo a hombros.





