De la épica de Rafaelillo, al temple de Pepe Moral y Manuel Escribano
Miura se lleva el desafío ganadero que le enfrentaba a los tres toros de Adolfo Martín tras lidiar un gran toro de vuelta al ruedo. El diestro de Los Palacios se llevó el premio a la mejor faena
Ignacio Muruve
Se palpaba casi en el aire que la Feria de San Miguel en la Maestranza ronda cerca. Tocaba ver toro en Utrera, uno de los pueblos cercanos a la capital en tarde calurosa aunque apacible y con una entrada bastante positiva en los tiempos que corren. La vena sensible afloró cuando en el paseíllo se tocó “Plaza de la Maestranza”.

La historia de la ganadería de que pasta en Zahariche estaba plasmada en la bella lámina del primero. Un Miura salinero, de líneas rectas y manos altas. La pena apareció cuando comenzó a arrastrar la pata trasera izquierda. Los tercios se desarrollaron como si no le ocurriese nada al animal y pese a que el respetable tiró de pitos para intentar su devolución, se mantuvo en el ruedo de forma incomprensible. La labor de Rafaelillo se realizó en un clima reticente y frío.

Con protestas, Francisco Peña engrandeció el tercio de varas en el segundo puyazo al primer Miura de Manuel Escribano. Citó desde lejos con el toro varios metros por detrás de la segunda raya y echó el palo en el momento justo empujando el animal con la cruceta en el hoyo de las agujas. ¡Qué belleza! Aunque el cárdeno no se soltó en toda la lidia, por el pitón izquierdo afloró la nobleza y dejó embestidas con clase. Pulseó el de Gerena y dejó naturales de buena factura para cortarle dos generosas orejas tras una estocada bastante baja. Buen toro de la divisa sevillana.

De piel lustrosa y fina, el tercero de la tarde apuntaba buenas inercias en el percal de un entregado Pepe Moral. La brega de Antonio Chacón fue monumental, de olé ronco y seco. Con una suavidad que asustaba. Qué bárbaro. En cuanto Pepe le echó los vuelos abajo, el toro rompió. Pese a salir algo desentendido de cada muletazo, “Abejero” se deslizaba con temple y mucha cadencia. La plaza se crujió con la mano izquierda del de Los Palacios. Naturales que recordaban a la mejor versión de este torero. La estocada casi entera valió los dos trofeos. Vuelta al ruedo al toro en el arrastre.

Se metía por dentro en los capotes el primero de los tres de Adolfo Martín. Con malas ideas, cesaba su reco en mitad del muletazo y se revolvía. Era dejar de ver muleta y el toro se le iba a los tobillos. Rafaelillo le tragó hasta decir basta y a base de pasárselo muy cerca logró emocionar. Escribió el toreo con las letras de la épica y todos sucumbimos al significado primario de este arte: la lucha. Tremendo el de Murcia con un marrajo. La oreja de más peso de la tarde acabó en su esportón.
Poca historia tuvo el ofensivo quinto. Incierto, andarín y poco presto a embestir. Le zampó tres pares en lo alto Escribano, que vio como no rompió nunca hacia adelante el de Adolfo Martín. Saludos en el tercio. “Chaparrito” enseñaba las palas pero era muy bajo y muy proporcionado en sus hechuras.
No terminó de acoplarse Pepe Moral a la verónica y lo siguiente en el último toro de la tarde (ya noche) fue un puyazo fuerte en el sitio. De nuevo sobresalió Chacón, pero esta vez con los garapullos. Qué segundo par le cuadró en la mismísima cara y le clavó en todo lo alto al toro. Dándole todas las ventajas al animal. Soberbio. El viento faltó a todo el festejo, pero acabó viniendo. Pepe sufrió un percance con la espada, que se le cruzó a la altura de la tibia.

FICHA DEL FESTEJO
Plaza de toros de Utrera. Toros de Miura: Inválido primero, ovacionado en el arrastre el segundo y vuelta al ruedo en el arrastre a 'Abejorro', tercero de la tarde. Toros de Adolfo Martín: Silenciados en el arrastre el cuarto y el quinto y aplaudido el sexto.
Rafaelillo, SILENCIO y OREJA
Manuel Escribano, DOS OREJAS y SALUDOS
Pepe Moral, DOS OREJAS y OREJA
Entrada: 3/4 en aforo reducido.
Incidencias: Gran brega de Antonio Chacón en el segundo.





