¿Cuántos rabos se han cortado en la Maestranza? (I)
Sandra Carbonero
La pasada Feria de Abril los espectadores que acudieron a la Maestranza pidieron clamorosamente el rabo a Roca Rey por la faena que realizó a Encendido de Núñez del Cuvillo. La presidencia finalmente optó por no concederlo. Precisamente ese año se cumplían 20 años del último rabo que se cortó en Sevilla y 100 del primero
En este periodo son numerosos los máximos trofeos que se han obtenido entre corridas de toros y rejones, novilladas y festivales, aunque a mediados del siglo XX comenzaron a ser más escasos.

Juan Belmonte
El 1 de mayo de 1919 Juan Belmonte paseó el primer rabo de un toro de Concha y Sierra. Aquella tarde compartió cartel con Rafael El Gallo, Gaona y Manolo Belmonte. Como curiosidad, ese mismo día en la Monumental José Gómez “Gallito” obtuvo el mismo premio. Para volver a ver cortar un rabo en el coso del Baratillo tuvieron que pasar cinco años. El día de San Miguel de 1924 Manuel Jiménez “Chicuelo” cortó el siguiente. Los astados fueron de Pérez de la Concha y se anunció con Antonio Posadas y El Litri.
El año 1925 tuvo un nombre propio: Juan Belmonte. El Pasmo de Triana cortó hasta tres rabos en tres corridas diferentes. El primero llegó el 11 de junio, festividad del Corpus, de un toro de Félix Suárez. Esta efeméride se recordaría también como el día en el que tomó la alternativa Cayetano Ordóñez “Niño de la Palma”, actuando como padrino Pepe El Algabeño. El segundo cayó a sus manos el 29 de septiembre. El cartel lo completaron Chicuelo y Pepe Belmonte con reses de Peñalver. Este último torero también estuvo presente en la tercera fecha señalada. El 1 de noviembre Belmonte volvió a triunfar frente a un toro de Urquijo. El tercer actuante fue Antonio Márquez.

Manuel Jiménez Moreno 'Chicuelo'
En 1926 se repitieron circunstancias similares. Juan Belmonte paseó un rabo el 28 de septiembre en un cartel compuesto por Chicuelo y Valencia II con ganado de Moreno de Santamaría; y otro el 24 de octubre a un animal de Urquijo, haciendo el paseíllo junto con el rejoneador Simao de Veiga y Antonio Márquez y Marcial Lalanda. La racha triunfal de Belmonte continúa en 1927. En la Corrida de la Prensa celebrada el 29 de septiembre el sevillano obtuvo cuatro orejas, dos rabos y una pata de los toros de Pérez de la Concha. Chicuelo y Niño de la Palma fueron los testigos de los hechos. Precisamente Chicuelo cortó un rabo en el coso baratillero los años 1919, 1924, 1928, 1939 y 1942.
En abril del 28, Pepe El Algabeño se convirtió en el triunfador. El día 8 cortó un rabo a un astado de Curro Molina en el día de la alternativa de Mariano Rodríguez y dos más el 21. El último de esa temporada fue para Chicuelo el 28 de octubre en un mano a mano con Curro Puya con ganado de Moreno de Santamaría. El 20 de abril de 1930 Andrés Mérida celebra una alternativa histórica al obtener dos orejas y rabo. Su padrino fue Chicuelo y su testigo Cagancho. El 22 de abril del año siguiente, Manolo Bienvenida consiguió los máximos trofeos de un toro de Conde de la Corte. Lo acompañaron aquella tarde Marcial Lalanda y Cagancho.

Fermín Espinosa 'Armillita'
El primer novillero en entrar en este palmarés fue Diego de los Reyes el 21 de abril de 1932. Se acarteló Juanito Jiménez y Laínez, que también logró un apéndice de las reses de Esteban González. A finales de esa misma temporada, Fermín Espinosa “Armillita” se proclamó como el primer mexicano en engrosar esta lista. A ella se sumó el 19 de abril de 1934 Rafael El Gallo en un festejo en el que se lidió la ganadería de Torre Abad y participaron también Cagancho, Domingo Ortega y Diego de los Reyes. Concluye el año sumando uno más Juan Belmonte el 28 de octubre ante toros de Clairac.
En 1936, aunque estaba a punto de estallar la Guerra Civil, Sevilla vivió uno de sus años más glorioso en cuanto a triunfos a pesar del reducido número de festejos que se celebraron. Se inauguró la temporada el Domingo de Resurrección 12 abril con una novillada que fue apoteósica, ya que tanto Pedro Ramírez “Torerito de Triana” como Pascual Márquez cortaron un rabo cada uno. Tras ese gran éxito, el 21 de abril repitieron con una extraordinaria novillada de Juan Belmonte en la que pasearon los máximos trofeos e incluso Márquez sumó una pata. Además, tanto Diego de los Reyes como Rafael Gallito desorejaron a sus oponentes. Un día antes, fue Manolo Bienvenida el que cortó el rabo ante un toro de Joaquín Murube.

Pascual Márquez
Capítulo aparte merece el festival celebrado el 18 de octubre de ese mismo año, que fue en homenaje al Ejército Español. Se cortaron un total de cuatro rabos por parte de Manolo Bienvenida, Domingo Ortega, Pascual Márquez y Juan Belmonte (sería el último de su carrera en Sevilla). Aquel día dejó estampas para el recuerdo como la muleta de Bienvenida con la inscripción de ¡Viva España!
Ya metidos en el conflicto bélico, en la temporada del 37 se resintió más el número de festejos. El 14 de febrero se programó un festival en el que de nuevo Domingo Ortega se llevó los máximos trofeos. El 24 de abril Pascual Márquez se encerró con seis novillos de Murube para despedirse con éxito de su etapa novilleril. Paseó los dos apéndices de su primero y el rabo del quinto. El último que se otorgó ese año cayó en manos de Manolo Bienvenida el 6 de mayo. En el año siguiente, el único que concedió fue para el novillero Torerito de Triana el 15 de mayo frente a un animal de Carmen de Federico.

Gitanillo de Triana
Con un país que intenta levantarse después de la guerra, vuelven a celebrarse más espectáculos taurinos. En 1939 fueron cinco los rabos que se otorgaron. El primero fue para Pepe Bienvenida el 9 de abril, Domingo de Resurrección, con toros de Albaserrada. El 23 de ese mismo mes y con novillos de Escudero Calvo, Luis Mata lo recibe y a cambio es herido. En la novillada del Corpus, Albaserrada de nuevo le da el mismo triunfo a Rafael Vega de los Reyes “Gitanillo de Triana”.
Un mes más tarde, en la Corrida de la Prensa las miradas estaban puestas en un joven cordobés que tomaba la alternativa como era Manuel Rodríguez “Manolete”. Pero en esta ocasión Chicuelo acaparó todas las crónicas al conseguir los máximos trofeos. Siete días después, el 9 de julio, conquistó Sevilla un novillero del barrio de San Bernardo. Pepe Luis Vázquez se llevó hasta dos patas de aquel novillo de Braganza.





