PREVIA | Estrella para guiar el camino

Actualidad Taurina

Los toros de Jandilla protagonizan hoy la duodécima corrida de abono con Morante de La Puebla, R9ca Rey y el joven sevillano Pablo Aguado

 

MARIO GÓMEZ

La estrella de seis puntas y las cintas azules en el morrillo delataran que los que saltan esta tarde al ruedo de La Maestranza son los pupilos de Borja Domecq. Jandilla es, a día de hoy, una ganadería para ilusionarse. La vacada fue constituida en 1930, en la finca “Jandilla” por Don Juan Pedro Domecq y Núñez de Villavicencio, con vacas y sementales del Marqués de Tamarón y del Conde de la Corte, ambas de procedencia Parladé y casta Vistahermosa. Desde su fundación hasta su muerte, en 1975, fue dirigida por don Juan Pedro Domecq y Díez.

 

 

Hasta 1982 se lidió con el hierro de Veragua. En 1978 las nueve décimas partes de la vacada fueron transferidas del hierro de Veragua al actual y comenzó a lidiarse con el nombre de “Jandilla” en 1983. Desde 1975 a 1986 fue dirigida por su hijo don Fernando Domecq y Solís, y a partir de 1987, por el hermano de éste, don Borja Domecq y Solís, quien continúa en la actualidad. El hierro de la estrella fue creado en 1943 por las hermanas doña Serafina y doña Enriqueta Moreno de la Cova con reses procedentes de las ganaderías de sus padres, de origen Saltillo. En 1970 fue comprado por don Juan Pedro Domecq y Díez, quien eliminó la totalidad de las reses. A estás alturas de año, ya ha lidiado ejemplares de nota, sobresaliendo el que le correspondió al francés Sebastián Castella en Fallas.

 

 

Hoy será el cigarrrero Morante de La Puebla quien abra la tarde. Para José Antonio, será su tercer paseíllo en Sevilla. Tras dos tardes de apuntar pero no disparar, fieles e incondicionales acudirán al baratillo para seguir progresando el morantismo; religión que exige la fidelidad de no perder ninguna, para contemplar alguna. Será el último paseíllo de Morante en esta Feria de Abril, puesto que ya será en San Miguel cuando cierre la temporada de luces en Sevilla.
Tras el hito de su faena en la que se le pidió el rabo, Roca Rey vuelve a Sevilla para terminar esa obra incompleta. Una vez que ha entrado en el corazón sevillano, tras sus actuaciones de esta temporada, donde el Domingo de Resurrección por la vía del arrimón, pisando terrenos de fuego, y la del otro día con un toreo asentado y de mando, tratará la tarea no menos difícil de cruzar en volandas la Puerta del Príncipe.

 


Remata está atractiva terna el local Pablo Aguado. Aguado, uno de los nombres propios en Sevilla el pasado año, y que abrochó la temporada paseando un trofeo en la tarde de su confirmación en la Feria de Otoño, es uno de los toreros jóvenes con mejor manejo de las telas; especialmente del capote. Todo ello y la escasez de oportunidades con las que ha contado hasta el momento, hace que apetezca verlo y que sea un compañero perfecto para Morante y Roca Rey.

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