CRÓNICA | Écija presenta a Sevilla su nuevo valor
Jaime González Écija se hizo anoche con el ciclo de novilladas maestrante al cortar una oreja al quinto novillo del encierro de Jandilla. El gerenense Uceda Vargas dio una vuelta al ruedo en su segundo y Solalito se fue de vacío
En Écija hay futuro, futuro taurino. Y no será precisamente por el escaso ímpetu de sus gestores municipales por levantar del aletargado abandono el coso de Pinichi, de los más importantes del circuito taurino en la provincia décadas atrás. La prosperidad también pasa por otro torero que dará la tierra en dos meses con Ángel Jiménez, cuando tome la alternativa durante la Feria de San Miguel.

Pero hay vida también por su escuela, y por los frutos que poco a poco está obteniendo. Porque reclutar más de una decena de chavales con el gusanillo por la tauromaquia en sus venas cada tarde, tiene mérito. Y hay proyección porque del trabajo de sus profesores, con ‘El Ciento’ a la cabeza, se ha logrado cuajar una ilusión en Écija con Jaime González – Écija.

El joven astigitano se hizo anoche con la edición de este año del ciclo de novilladas de promoción de jóvenes valores de la Maestranza. Justo diez años después de que Ángel Jiménez hiciera lo propio. González – Écija se llevó el único apéndice de la noche tras pelearse con un encastado y complicado quinto eral de Jandilla, que se metía por los adentros, y que desafiaba con picante y embestida incierta en la muleta.
Tiró de oficio. Se mostró sólido y con gusto en el capote, y asentado ante las acometidas del animal en el trasteo. Comenzó por muletazos profundos para pasaportarse al novillo hacia los medios con mucha verticalidad. A base de voluntad fue metiéndolo en el canasto hasta encontrar cierto ritmo y ligazón a partir de la tercera tanda. Series cortas, dejando la muleta puesta a la salida de la embestida, y sobreponiéndose al utrero. Mucha frescura al natural. Encontró agua de donde era complicado sacar. La estocada remató una actuación de poso.

Con el primero la faena tuvo más argumentos, ante el jandilla más destacado de la final. Recibió con verónicas caras y abiertas. Y en la muleta echó el resto como carta de presentación en una noche calurosa. Inició el trasteo por bajo con pases genuflexos, todo había que hacerlo arrastrando la bamba de la franela y templando. Poco a poco se hizo con su oponente. Torería y detalles que encandilaron al público. La faena fue a más. Encajado, firme y llevándolo muy largo, con el arco abierto, cambios de manos, por momentos en redondo y con un trasteo en la que un Jaime González Écija se mostró enrazado. Sonó Tejera, ayer con directora y heredera de la batuta, por cierto. Los aceros emborronaron la actuación y dio la vuelta al ruedo.

Abrió la noche el alumno camero de Gerena Miguel Úceda Vargas. El abreplaza se mostró parado y hubo cierta frialdad en el público, el juego del eral tampoco ayudó. Brusco y ‘rajadete’. Uceda tuvo que sacar un vistoso recibo a la verónica con mucho pulso, porque el jandilla no iba de verdad en su entrega. La réplica astigitana vino por chicuelinas. El gerenense anduvo firme con la muleta, el novillo había hecho hilo en banderillas y venía algo orientado cuando embestía, porque hacía más por buscar tablas que otra cosa. Por encima el novillero, que corrió la mano y lo llevó cosido logrando por momentos una actuación con ritmo al son de la música. Dos estocadas defectuosas. Saludó desde el tercio.

Su segundo, que hacía cuarto, salió descoordinado en la embestida, tanto que el recibo capotero fue poco aliviado. Esperaba en banderillas, y tuvo que zajarse de él Juan Márquez, tropezado en el ruedo y sobrepuesto con una larga cambiada añeja. El burel ya confirmaba su comportamiento incierto de salida en la muleta. Mentiroso, tanto que se rajaba de primeras hacia toriles. Uceda tiró de casta plantándose en sus terrenos para lidiarlo. Por momentos desmayado el de Gerena, todo por el pitón derecho y sin opciones al natural, desarmado incluso de los trastos. La segunda serie destacó por la profundidad y la raza imprimida durante toda la lidia. No mató bien, y descabelló antes de dar la vuelta al ruedo.
El aspirante francés del Campo de Gibraltar, Solalito, estuvo dispuesto toda la noche. Con las banderillas se gustó y tiró de repertorio en el novillo que cerraba la noche jugándosela con un par al quiebro con banderillas cortas. Con la muleta demostró oficio y entendió bien al novillo, ligando series por ambos pitones, aunque no siempre logró conectar con el tendido. Por el izquierdo resultó más complicado el de Jandilla.

En el sexto, Solalito estuvo solvente con el capote en el recibo y en el quite por navarras. También se lució en banderillas en un tercio más redondo que en su primero. El novillo embistió con temperamento en las primeras series y después se rajó. Solalito no tiró la toalla y sacó todo el partido, llegando incluso a resultar cogido sin consecuencias en el final de faena.
FICHA DEL FESTEJO
Sevilla. Final del Ciclo de Promoción de la Maestranza. Se lidiaron erales de jandilla, comportamiento desigual, con más prestaciones el segundo, y rajados primero, cuarto y sexto. Presentación aceptable.
Uceda Vargas (E T Camas), OVACIÓN y VUELTA AL RUEDO, en ambos casos tras aviso.
Jaime González-Ecija (E T Écija), VUELTA AL RUEDO y OREJA tras aviso.
Solal Calmet ‘Solalito’ (E T Campo de Gibraltar), SILENCIO en ambos novillos.





