Cabrera, una casta mítica

Actualidad Taurina

Hoy domingo os traemos un reportaje sobre el origen de lo que actualmente conocemos como el hierro de Miura. Todas las jornadas dominicales iremos repasando las procedencias del toro bravo con muchas raíces en nuestra sevillana tierra

 

Ignacio Muruve

Cuando enfocamos nuestra vista hacia el pasado de una casta fundacional mítica e inolvidable del toro de lidia como Cabrera, a la mente viene a anidar la ganadería de Miura, pero antes hemos de dar una vuelta por los inicios de esta rama vital e importante. Al parecer, se desconoce aún si fueron los dominicos de Sevilla o los cartujanos jerezanos los que le dieron origen a la 'casta andaluza', que posteriormente sería la que fundaría muchas más además de los cabrera de los que tratamos. Y uno de los grupos ganaderos formados por diezmos de dichos religiosos fue a parar a manos de Luis Antonio Cabrera en 1850, creador de la casta fundacional a tratar en este breve artículo que leen.

 

 

Todo deriva en manos como las de Vicente José Vázquez, que a la postre crearía la casta Vazqueña. Mediante la selección pertinente y predominante en aquella época, este hombre consiguió el toro que hoy en día y gracias a Miura podemos ver en las principales plazas del orbe taurómaco (por supuesto, con ciertos rasgos cambiados aunque en mínima proporción). En esta casa intervinieron también el conde de Vistahermosa con vacas o ganado de Albareda de casta Gallardo. Por cuestiones naturales acaban en manos de la familia ganadera más famosa del mundo del toro: Miura.

 

 

El toro miureño manifiesta muchos aspectos que llevan a la basteza, pero tal vez dentro de la contradicción, en una finura espectacular. Desarrollan muchísimo la cara, no poseen papada, largos en grandes cotas llegando a ser agalgados y con el vientre recogido, por lo que en ellos a la hora de mirar la tablilla los pesos se disparan hasta llegar a pasar en numerosas ocasiones los seiscientos kilos. Tienen notable altura. Sobre pelajes podrían predominar la gran variedad de cárdenos, pasando por los castaños, chorreados, sardos, coloraos, etc.

 

 

Su comportamiento es duro, tanto en el trato en el campo, como en la lídia en los ruedos. Animales ásperos y que poseen una capacidad de aprendizaje altísima. Requieren una lidia a su medida: sin movimientos bruscos y realizando las labores con suma suavidad. De gran emoción en varas, aguantan una pelea larga si de ello se desea. Su agresividad así como la poca certeza que tienen, le da un sentido prácticamente total al espectáculo teniendo que poner el aficionado sus cinco sentidos sobre lo que ocurre en el ruedo.

 

 

Estos animales tan queridos y afamados llevan a sus espaldas un largo rastro de desgracias con numerosos matadores de toros, y sin duda alguna la más conocida es la muerte de Manuel Rodríguez 'Manolete' en las astas de 'Islero' (de esta vacada) en Linares. Entre sus toros más famosos de estas últimas temporadas rezan 'Bombito', 'Zahonero', 'Amapolo', y muchos nombres más que sobresalen en una lista que por el triunfo han puesto a esta ganadería en lo más alto.

 

 

Matadores como Belmonte, Gallito, Bienvenida, Pepe Luis Vázquez y muchos más que me dejo en el tintero, estoquearon estas reses en el siglo pasado. Poniendo la vista en los últimos años, Padilla, Fundi o Rafaelillo, y recientemente Escribano, Pinar, Chacón o Moral son nombres resaltables que se han visto cara a cara con los bureles de Zahariche. Madrid, Sevilla y Pamplona han sido sus principales feudos.

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